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Mensaje de «tranquilidad» de la familia Silveira, que continuará «con la labor que inició» el presidente

Imagen de la junta general de accionistas del Racing en A Malata (foto: Raúl Salgado)
Imagen de la junta general de accionistas del Racing en A Malata (foto: Raúl Salgado)

RAÚL SALGADO | Ferrol | Jueves 29 diciembre 2016 | 20:45

El más joven de los hijos del fallecido presidente del Racing, Borja Silveira Rey, ha representado este jueves a la familia del mandatario en la primera junta general de accionistas sin Silveira Cameselle. Asesor jurídico del consejo de administración, ha agradecido el «cariño» recibido en los últimos días: «Mi padre era un hombre querido».

Tras destacar que el calor popular les ha ayudado a «superar el difícil momento», ha lanzado un mensaje de «tranquilidad» de cara al futuro inmediato del club. Aludiendo al «cariño a esta institución», ha anunciado que sus allegados «vamos a continuar con la labor que inició nuestro padre», a «continuar intentando hacer» las cosas «casi tan bien como mi padre».

José Criado, vicepresidente de la entidad, expresaba con claridad a continuación sus sensaciones: «Nos dejan más tranquilizados». En todo caso, ha matizado que era consciente del mensaje que transmitiría la familia Silveira y ha concretado que en torno a «mediados de enero» se «decidirá lo más oportuno».

Así, una nueva reunión de la cúpula del equipo servirá para «restituir las funciones» en el seno del mismo. Eso sí, el consejo «puede continuar hasta diciembre del 2017», que será cuando expire su mandato. Para entonces, se prevé una «nueva convocatoria». La junta ha discurrido sin presencia del Ayuntamiento, que celebraba a la misma hora pleno ordinario.

Cuentas

A preguntas de alguno de los asistentes, Borja Silveira Rey ha replicado que les constaba «que querían estar» en el cónclave. Menos de treinta minutos de evento en el que han salido aprobadas por unanimidad las cuentas del ejercicio en curso, que discurre con un capital social que ronda el millón de euros.

El presupuesto, 710.000 euros, se enmarca en una «línea de continuidad», ha subrayado el secretario, Juan Pazos. La partida más importante, en torno al 50 %, se destina a personal. También se ha dado cuenta del balance de la pasada campaña, con «12.000 euros de gastos extra» por fichas de tres exjugadores -Cabanelas, Piette y Golobart- y autobuses a Astorga al cierre del año.

El déficit de 103.000 euros se subsana con «fondos propios», surgiendo una «falta de liquidez» que solventa la «aportación de la familia Silveira». «No se debe absolutamente nada», ha remachado Pazos. Los presentes en el estadio, una decena de accionistas, representaban al 22,46 % del capital social.

Recuerdo

Al inicio, Criado ha mostrado su «recuerdo» a Silveira Cameselle, que le «enseñó a crecerme en las adversidades». Ha referido el «espíritu de la familia Silveira», cuyo líder elevó al club a cotas a las que «no llegó nunca» mandatario alguno. Cotas en lo «personal, deportivo» y en materia de «infraestructura».

A su juicio, se situó al Racing como uno de los «mejores de España», siendo definido en su periplo por Segunda División A como «ordenado, serio y responsable». Sobre las cifras del año deportivo pasado, Pazos ha indicado que los ingresos fueron de 697.192,74 euros; los gastos, de 800.726,25 euros.

Las principales «desviaciones en los gastos» se justifican por el mantenimiento del estadio, cada vez más costoso por el paso del tiempo, y los desplazamientos a Cáceres en liga y a Villanueva de la Serena en Copa del Rey. En el primer caso, coincidió con Semana Santa y la búsqueda de alojamiento resultó complicada.