
RAÚL SALGADO | Ferrol | Viernes 22 julio 2016 | 15:33
Las lluvias de la mañana han mermado este viernes la afluencia de aficionados al anexo de A Malata. Han podido ver cómo rinden los futbolistas oficialmente incorporados al renovado Racing y los jugadores a prueba. Parece llamar especialmente la atención el egipcio Mohamed Essam pese a las molestias que sufre en una uña.
Mientras se tira de ingenio para rescatar de las ramas de los árboles balones perdidos, esos que parecen disgustar a todos los equipos de Segunda B en esta temporada a punto de arrancar, habla Míchel Alonso. El entrenador se refiere al primer amistoso del verano, el de este sábado en su feudo ante el Lugo (19:00 horas).
Apuesta por «intentar aprovechar este partido, es un entrenamiento más». Admite que le «gustaría tener más futbolistas para aprovechar mejor» los ejercicios, pero cree que ya hay buenas conclusiones tanto en la labor defensiva como ofensiva. Pretende reforzar esos conceptos con el encuentro frente a los lucenses.
Eso sí, confiesa que «cuando quedan cosas por traer es difícil valorar». Prioriza que «no haya lesiones» y «prepararnos bien», que los suyos «se pongan fuertes». Alonso no quiere «cargar mucho a la gente» y sostiene que los futbolistas a prueba «nos están ayudando» a profundizar en su estrategia.

Pretende hacer una «pequeña valoración» sobre esos tres jugadores «lo antes posible»; muy probablemente, a lo largo de la próxima semana. Están contribuyendo para conseguir entrenamientos «más competidos», pero remarca que «es importante» verlos en amistosos para evitar «valoraciones equivocadas». A veces, se rinde mucho al entrenar y «luego no compiten».
Esa determinación «más justa» sobre su valía abarcaría el papel que desempeñen tanto contra el Lugo como ante el Deportivo (próximo viernes, 20:30, A Malata). ¿Próximos fichajes? «Necesitamos cinco o seis futbolistas; no nos podemos equivocar, voy a tener toda la paciencia del mundo», indica el preparador de Caranza.
Para Alonso, hay que esperar el «tiempo que haga falta; si más tiempo, más tiempo». Lo importante, «no precipitarnos». Considera que si así lo quisiesen «podríamos tener 22 mañana», pero se correría el riesgo de «bajar el nivel de la plantilla».