
RAÚL SALGADO | Ferrol | Domingo 9 octubre 2016 | 21:10
La cara como espejo del alma. El entrenador del Racing asumió en sala de prensa que este «é un día complicado» y que lo que «sucedeu, como foi, é difícil de explicar». Míchel Alonso dijo que «ata o penalti» los suyos tenían el partido «razonablemente controlado», pero «o equipo se vén abaixo e recibe outro gol».
Admite el técnico que los fallos puntuales «nos están a custar derrotas». «Erramos nas dúas áreas» y eso «penaliza», sostuvo el preparador ante los periodistas. En «un momento complicado», porque «fixemos todo para gañar» pero se escaparon los puntos: «É duro, máis que outros días».
Porque fue especialmente en el primer tiempo cuando «logramos ter o balón, circular o balón bastante ben». Hubo «presenza no remate; non se pode pedir máis ao equipo». Preguntado por el error de Víctor Vázquez, aseguró que lo hablará este lunes con el propio futbolista ante la imposibilidad de hacerlo al término de la contienda.

Intuye que el fallo del jugador de Marín puede atribuirse a un exceso de «confianza; interpretou erroneamente». En todo caso, evitó abundar sobre el particular: «Prefiero hablar del equipo más que de errores individuales». Remarca que «hay que corregir» aspectos del juego, caso del fallo vinculado al último gol: «Lo sabíamos».
En torno a Brais Abelenda, indicó que el Racing «tiene mucha tendencia a jugar por banda izquierda» con Diego Maceira, Bicho o Pablo Rey. Buscaba «desborde» y «presencia» y «nos lo dio; se ganó» ser titular. Remacha Alonso que «estas dúas semanas son un pouco crueles» por cómo se ha perdido.
Se le inquirió por si tiene algún temor: «Temo por mi puesto todos los días; sé la situación, el equipo que entreno». «Si yo soy el problema, la solución es muy fácil», espetó un técnico que negó sentirse cuestionado, sino que se ve arropado: «Somos el Racing, todas esas historias; estoy contento con el trabajo de la plantilla, se intentan buscar problemas».