
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Jueves 19 mayo 2016 | 16:42
«Si no se han quitado el luto ya es que no sirven para ser futbolistas». Así se posicionó este jueves Miguel Ángel Tena ante el golpe anímico de Astorga, agua pasada en el vestuario. Asume que tenían «una gran ilusión por ganar ese partido y celebrar con nuestra afición» el alirón, pero no pudo ser.
Sin embargo, el entrenador del Racing observó ante la prensa que «el fútbol es muy agradecido» y «da una oportunidad nueva». Cree que se merecen «jugar un play off» con el que «pasar página» y «pensar en una eliminatoria muy bonita» ante un «equipo histórico» dotado de una «masa social espectacular» y un presupuesto que «triplica el nuestro».
¿Cómo se afronta una cita así? «Siendo hombres, siendo valientes; demostrando todo lo que hemos hecho durante el año», arguye el preparador, que ve decisivo este duelo de cara a la vuelta «con nuestra afición». Confía en que Apelación «le quite la tarjeta» a Joselu, asegurando que «si la estudian bien y pierden un poco de tiempo a mirar no hay duda».

Afirma que «el árbitro se equivocó» y que les «perjudicó perder un futbolista con cinco amarillas para un play off», pero mantiene la esperanza. «Lo llevamos convocado; decidiremos lo mejor para el equipo», asevera un Tena que evita «darle pistas al rival» sobre «la mejor alineación» posible en el Carranza.
¿Jugará Rubén Díaz? Sostiene que «es el delantero que teníamos junto a Joselu», destacando que el de Palmeira «ha jugado todo el año, todos los minutos». Del andaluz apunta que es un «chaval joven» al que «le ha costado entrar en juego porque no venía en sus mejores condiciones». Lo ve «mejor», pero «le sigue costando, no acaba de estar del todo bien».
Parte con posibilidades Brais Abelenda, jugador del filial. Ha entrenado toda la semana con la primera plantilla ante las bajas ya previstas de Kike Márquez y Jon Ander Garrido y el hecho de ser «una plantilla muy corta», lo que obliga a «tirar de juveniles y filial». Observa que «ha hecho una buena temporada», que lo ha «visto entrenar todo el año» y que «va a ser uno más».

Por tanto, Abelenda tiene «opciones para poder jugar, como el resto de compañeros». Forman la lista él mismo y los 16 disponibles del primer plantel. Estima Tena que el cuerpo técnico ha confiado en los futbolistas «todo el año; sigo confiando porque los veo diariamente, es un gran grupo muy comprometido».
Pueden «salir partidos malos», que «no estés acertado». Que «tampoco tengas suerte». Eso sí, confía «plenamente; confiaba hace dos meses, he confiado desde el principio y sigo confiando hasta que deje de ser entrenador». Cuenta con los «mejores jugadores que podía tener» y ensalza su buena temporada: «El que no lo quiera ver, que no lo vea; es su problema».
Han lanzado a los racinguistas «mensajes positivos» sobre «lo que son capaces de hacer» para lograr su total recuperación. Quiere que «se suelten y jueguen» y considera que en Cádiz «va a ser más duro», por lo que aboga por un «buen resultado». Descarta que una eliminatoria se resuelva en la vuelta y alerta sobre ese pensamiento, que puede volverse en su contra.

Sin embargo, confiesa que lo hay que «poner todo en el primer partido; sin ningún complejo». Insiste al referirse al Cádiz como un «gran grupo de jugadores» y subraya su «masa social muy importante» y su «presupuesto por encima de lo normal». Se deshace en elogios hacia su exequipo y opina sobre su cuarta plaza en liga que «el fútbol es así de caprichoso».
Propone «hacer nuestro partido» y ser un «equipo sólido» y «fuerte», evocando al Racing que «encaja pocos goles». Ser «verticales, hacer daño al contrario» y «poner todas las miradas» en esa contienda, «nada de pensar en el partido de vuelta». Espera «un gran esfuerzo», pero Tena prefería «que me tocara el Cádiz por el éxtasis de jugar contra un equipo tan grande, no hay mayor motivación».
De la hinchada andaluza remarca que «van a acompañar al equipo desde antes de que llegue el autocar para llevarlo en volandas», pero él apuesta por «intentar que esa afición se le pueda poner en contra». «Si eres capaz de ser mejor que ellos, esa afición se puede volver en contra», resalta. Pese a esa marea amarilla, su premisa está clara: presentar un once fortalecido.