La memoria de la II República y de las víctimas del franquismo volvió a ocupar el espacio público en Narón con una jornada de homenajes que recorrió distintos puntos del municipio, desde los cementerios hasta el entorno del Pazo da Cultura, en un itinerario cargado de simbolismo y reivindicación.
El Concello de Narón participó este martes en los actos organizados por la Asociación Cultural Memoria Histórica Democrática, que mantuvieron el formato de ediciones anteriores con tres ofrendas florales y un mensaje centrado en la recuperación y preservación de la memoria colectiva.
El primero de los actos tuvo lugar en el cementerio de O Val, donde las personas asistentes realizaron una ofrenda floral frente a una placa conmemorativa situada junto a la iglesia parroquial.
En este mismo espacio se desarrolló una segunda intervención en una zona donde se han llevado a cabo prospecciones para localizar fosas comunes, en las que podrían yacer más de medio centenar de represaliados. Durante la visita, el presidente de la asociación, Manuel Fernández Pita, incidió en la necesidad de seguir avanzando en la investigación y en las exhumaciones.
La jornada continuó en el cementerio de San Mateo, donde se realizó una nueva ofrenda en recuerdo de las víctimas. En este punto se recordó especialmente a los últimos tres asesinados en agosto de 1936, así como a las personas enterradas en honor a quienes dieron su vida por la libertad.
El recorrido finalizó en las inmediaciones del Pazo da Cultura, junto al árbol de Guernica, donde tuvo lugar la tercera ofrenda floral.
En el acto participaron representantes de la Asociación Memoria Histórica Democrática, así como miembros de la corporación municipal, entre ellos los concejales Pablo Mauriz y Mar Gómez, junto a representantes de Terra Galega, PSOE y BNG.
Desde el Concello de Narón subrayaron la importancia de respaldar este tipo de iniciativas, que contribuyen a mantener viva la memoria de las víctimas y a reforzar los valores de libertad, igualdad y democracia.
La jornada volvió a poner el foco en la necesidad de preservar estos espacios de memoria y seguir avanzando en el reconocimiento de quienes sufrieron la represión, en un ejercicio colectivo que conecta pasado y presente en la comarca.
