
FERROL360 | Martes 31 marzo 2020 | 20:09
Las restricciones tras el endurecimiento del confinamiento han paralizado o limitado al máximo la actividad en los principales centros productivos de Ferrolterra. Recintos como el de Gamesa en As Somozas han sido cerrados hasta que concluya el estado de alarma y la planta de la firma en Oroso (A Coruña) sigue abierta para arreglos de palas de aerogeneradores.
Como en tantas empresas, la compañía dispone de personal del ámbito administrativo operando en la modalidad de teletrabajo. Mientras, Reganosa cuenta en su terminal de Mugardos con trabajadores de operación y mantenimiento y la vía del teletrabajo afecta a sus empleados de oficinas.
Ya en As Pontes, la central de Endesa resiste con el 40 % de sus operarios en las instalaciones. Hay trabajadores que ejercen desde sus domicilios y otros tienen que permanecer localizables por si fuese precisa su ayuda. Las obras de adaptación del complejo eléctrico están paralizadas por no ser esenciales.
Su división eólica tiene a más de 100 empleados en teletrabajo para las áreas de operación y mantenimiento. Además, activó un plan especial de protección y seguridad y un seguro específico ante posibles casos de contagio por Covid-19. Finalmente, Navantia limita a las labores imprescindibles su operatividad, caso de reparaciones en barcos militares.