RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Jueves 22 mayo 2014 | 12:08
Pasadas las ocho y media de la mañana de este jueves, el momento simbólico. El astillero de Navantia Ferrol ha iniciado el proyecto constructivo del flotel para Pemex, gemelo del que ejecuta Barreras en Vigo, con el primer corte de chapa. El bloque agraciado -habrá 68- fue el que llevará el número 230, de 110 toneladas de peso y que se ubicará finalmente en el doble fondo de la cámara de máquinas del buque.
Sin presencia de grandes directivos o incluso de dirigentes políticos, uno de los talleres de la antigua Bazán fue el escenario escogido. Navantia sostiene que desde este jueves la actividad en las instalaciones será continua, con el objetivo de entregar el barco en julio de 2016. La obra supone más de 1 millón de horas de carga de trabajo y más de 150.000 horas de ingeniería, con lo que habrá faena durante más de dos años.
Juan Manuel López, ingeniero jefe, y José Cea, jefe de taller, detallaron que este viernes habrá «producción pura y dura» y que «a mediados del mes que viene» se estará «a pleno rendimiento», con varios turnos contribuyendo. Más de 2.000 chapas formarán el flotel mexicano, el particular retorno del naval ferrolano al sector civil. La primera, la observada este jueves por todos, llegó desde ArcelorMittal Gijón.
Proyecto
El peso de ese primer elemento ronda los 2.000 kilogramos. Jesús Fernández, director del proyecto, afirmó que este ha sido «un acontecimiento fantástico» y muy esperado, que Navantia afrontó con «todo el entusiasmo del mundo». A su juicio, «supone todo un reto», con un plazo de ejecución fijado en algo más de 28 meses. «Tenemos que cumplirlo sí o sí», aseguró.
Resaltó que el grupo naval público pone todo su «empeño» en el «proceso» iniciado este jueves, al que seguirá la puesta en marcha de «todas las instalaciones» y de «todos nuestros operarios». En el horizonte, la fecha del 16 de julio de 2016. José Luis Hernández, subdirector de Fletamientos de PMI -filial de Pemex-, indicó que la petrolera está satisfecha porque se estén «cumpliendo en tiempo y forma» las disposiciones del contrato.
La construcción, dijo, requirió de mucho trabajo previo en cuanto a planificación o ingeniería. Deseó que en el futuro haya «algunos otros eventos similares». Navantia prevé que la puesta de quilla sea en octubre o noviembre de este año, la botadura en octubre de 2015 y la entrega, tal y como se recoge en el pacto entre ambas partes, en julio de 2016.
Trabajos
Tras años de sequía en contratos civiles, Fernández declaró que «el astillero está suficientemente preparado para este tipo de trabajos». Tiene, señaló, «recursos y medios suficientes». El responsable mexicano, preguntado por posibles nuevos vínculos con las plantas navales en un futuro, asumió que «no tenemos nada concreto, pero hay algunos proyectos» en fase inicial.
Los titulares de los astilleros ferrolanos aguardan un aumento gradual de la ocupación en función de los avances en la ejecución. En torno a la botadura -octubre de 2015- se rozaría el máximo, aunque ya con la puesta de quilla -otoño de este año- se alcanzará un porcentaje óptimo. Entre 300 y 400 trabajadores podrían operar de forma simultánea, según el titular del proyecto.
