Neda ha completado la adquisición de la nave situada junto al espigón del Puntal, un inmueble con valor histórico que pasa a formar parte del patrimonio municipal y que abre la puerta a su futura rehabilitación.
La operación supone un paso relevante dentro de la estrategia local para recuperar espacios con potencial uso público. Tal y como se destaca desde el propio Concello, «A nave do Puntal forma xa parte do patrimonio municipal», un hito que permite iniciar una nueva etapa para este edificio.
El inmueble, que en su día albergó una carpintería de ribera, se remonta a los años cuarenta, cuando fue construido por el fenés Salvador Rodríguez, tras su paso por Cuba y Estados Unidos. Durante décadas formó parte de la actividad tradicional vinculada al mar en la zona, hasta quedar en desuso.
Su incorporación al patrimonio público permite ahora preservar este legado y plantear nuevos usos para un espacio ligado a la memoria marítima de Neda.
El proceso de adquisición no ha sido inmediato. El Concello había acordado la compra en diciembre de 2024, aunque esta estaba condicionada a que la propiedad regularizase la documentación necesaria para su inscripción en el Registro.
Una vez verificado este requisito, el gobierno local procedió al pago a las doce personas propietarias y a la firma de la escritura tanto del edificio como de la parcela en la que se ubica, culminando así la operación.
En total, la administración local ha invertido 23.430 euros en la compra de este antiguo astillero.
Con la propiedad ya en manos municipales, el foco se sitúa ahora en su recuperación. El edificio presenta un estado de conservación deficiente, lo que obliga a plantear una intervención integral antes de poder darle uso.
El objetivo del Concello pasa por conseguir financiación a través de subvenciones que permitan afrontar la rehabilitación de este espacio de unos 250 metros cuadrados. Tal y como se apunta desde el gobierno local, se trata de una actuación necesaria para poder integrar la nave en la vida pública del municipio.