RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Sábado 23 agosto 2014 | 16:36
Problemas estomacales impidieron este sábado que Javier Gómez Noya culminase el trazado de la séptima prueba de las Series Mundiales de triatlón, disputada en Estocolmo. En todo caso, el triatleta ferrolano sigue con posibilidades de revalidar su condición de campeón en el circuito internacional, por lo que ya fija su objetivo en la última cita, que tendrá lugar la próxima semana en Édmonton.
Los hermanos Brownlee no encontraron rivales, alzándose con la victoria Jonathan (57:31) y siendo segundo Alistair (a 6 segundos). En el segmento inicial de natación, Richard Varga fue primero, parando el crono en 08:57 y seguido ya muy de cerca por los de Leeds. Al encarar el tramo de ciclismo, ya se separaron del resto los tres citados, pero Varga acabaría relegado a miembro del pelotón por el empuje de los campeones.
Dos españoles, Javier Gómez Noya y Mario Mola, formaban en ese grupo, aunque un tercer colectivo quedaba por detrás. Los Brownlee se impondrían con contundencia, alcanzando una ventaja muy amplia cuando comenzó la carrera a pie de 5 kilómetros, distanciándose del ferrolano. No sirvió ese trayecto más que para confirmar el dominio.
El deportista gallego consolidó su posición secundaria, hasta que optó por retirarse. Evitó un desgaste mayor, reservó fuerzas y desistió de una pugna por presea que no le acortaría el camino para la final. No brilló en natación y pinchó a pie, pero se mantiene como líder, con 3.833 puntos frente a los 3.551 de Jonathan Brownlee. Con un cuarto puesto en la final, podría repetir como campeón mundial. Sería su cuarto título.

