FERROL360 | Martes 13 de enero de 2026 | 11:08
La Audiencia Provincial de A Coruña juzgó este lunes a dos vecinos de Ferrol para los que la Fiscalía solicita dos años de prisión por el robo y posterior venta de varias obras de arte sustraídas de una vivienda alquilada en la ciudad naval.
Según el escrito de acusación, los hechos se remontan a 2020, cuando uno de los procesados, que residía en régimen de alquiler en el inmueble, habría comenzado a apropiarse de cuadros de distintos autores, además de un pasador de oro, propiedad del hijo de la dueña de la vivienda.
Las piezas sustraídas incluyen trabajos de Ricardo Segura Torrella, Antonio García Patiño, José González Collado, Ricardo Pena López, Carlos Barcón Collazo, Francisco Iglesias Sánchez, Jesús Balado Paz y Rojas, entre otros, con un valor conjunto superior a los 8.200 euros, a falta de tasar una obra de autor desconocido.
El Ministerio Fiscal sostiene que el acusado fue retirando de forma continuada las pinturas del domicilio y que posteriormente vendió o entregó parte de ellas al segundo encausado, propietario de un establecimiento de compraventa de objetos de segunda mano y ferretería en Ferrol, quien presuntamente adquirió los bienes con conocimiento de su origen ilícito.
Algunas de las obras llegaron a ponerse a la venta tanto en el propio negocio como en plataformas de internet. Hasta el momento, solo se ha recuperado una pintura, un retrato de Carlos Perille firmado por Segura Torrella.
La vista oral permitió conocer la versión de los acusados sobre unos hechos que, según la acusación, se produjeron entre octubre de 2020 y marzo de 2021. Tal y como informó la agencia Europa Press, el primero de los procesados, que residía de alquiler en la vivienda de Ferrol de la que desaparecieron 16 cuadros y un pasador de corbata de oro, aseguró ante el tribunal que actuó en un contexto personal «muy desesperado».
«En ese momento de pandemia, fruto de la necesidad, cometí ese error», declaró el acusado, que insistió en que la situación económica y personal que atravesaba le llevó a tomar «alguna mala decisión». No obstante, el hombre se acogió a su derecho a declarar de forma parcial, respondiendo únicamente a algunas preguntas del fiscal y de su abogada defensora.
Durante su intervención, el encausado negó haber sustraído las obras de arte, aunque sí reconoció el robo del pasador de oro, que posteriormente vendió en un establecimiento de empeños por 45 euros, justificando esta acción por la coyuntura que atravesaba.
Además, sostuvo que el inmueble en el que vivía se había convertido en aquella época en un punto de encuentro del sector artístico de Ferrolterra, con un constante trasiego de personas.
«La casa se convirtió en un lugar donde se podían hacer cosas», afirmó, añadiendo que no podía controlar quién entraba o salía del domicilio, dejando entrever que terceros pudieron sustraer las pinturas.
Por su parte, el segundo acusado, propietario de una tienda de artículos de segunda mano y ferretería en Ferrol, negó haber tenido conocimiento de la procedencia ilícita de las obras. Según su testimonio, las pinturas que adquirió -entre ellas un retrato de Carlos Perille firmado por Ricardo Segura Torrella, única obra recuperada, y cinco trabajos de Antonio García Patiño- se las compró a una persona de la que no recuerda «ni el nombre ni la cara».
«Si supiera que eran robadas no las iba a colgar en internet, evidentemente», sostuvo en su defensa.
Tal y como recordó la Fiscalía, se mantiene la petición de dos años de prisión para cada uno de los acusados, además de una multa de doce meses con una cuota diaria de siete euros. En el caso del inquilino, la calificación definitiva dependerá de si las obras son consideradas parte del patrimonio artístico de Galicia, lo que determinaría si el delito es de apropiación indebida agravada o hurto.
En cuanto a la responsabilidad civil, el Ministerio Público reclama que los acusados devuelvan las obras a su legítima propietaria o, en su defecto, abonen 8.200 euros el antiguo residente del inmueble y 4.200 euros el comerciante que las puso a la venta, cantidades que corresponden al valor estimado de los bienes sustraídos.