Porta Nova Park, luz que agoniza

Acceso al aparcamiento subterráneo del centro comercial Porta Nova, en la plaza de O Inferniño (foto: Raúl Salgado)
Acceso al aparcamiento subterráneo del centro comercial Porta Nova, en la plaza de O Inferniño (foto: Raúl Salgado)

RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Domingo 14 febrero 2016 | 12:32

En un centro comercial casi fantasma, en el que únicamente el supermercado de la cadena Gadis agita su ritmo a diario, la del parking de Porta Nova es una luz que agoniza. Como en la película de Cukor -Bergman es primera actriz-, historia digna de Oscar. Una de tantas en esta ciudad.

Si en el filme clásico un plan encierra una oscura pretensión, parece que en O Inferniño alguien quisiera impedir que una superficie llamada a tanto en su alumbramiento pueda salir del pozo. Baldosas levantadas por doquier, goteras, demasiados carteles alertando de firme resbaladizo o deficiencias varias.

Descender al subterráneo ya casi es una odisea. Con una cinta marcando el camino, como si fuese la alfombra roja, la escalera permanece a oscuras. Al entrar en una de sus plantas, la escena es aparentemente tranquila. Abundan los vehículos en las cercanías de esa puerta. La calma puede resultar hasta excesiva. Muchos llevan tiempo abandonados en este 24 horas.

Unos usuarios se afanan en meter cosas en el maletero. Manga corta, como si fuera no diluviase. Miran de reojo, pocos vienen. En otro rincón se almacenan ruedas, parece patio particular. La cabina está vacía, pero aparece un empleado. La dirección de Porta Nova Park comunicó a comienzos de este mismo mes que no puede afrontar la última nómina y pone la pelota en el tejado del Concello.

Postura del Concello

El plantel no se siente plenamente respaldado por los dirigentes de la plaza de Armas. La firma alega que las pérdidas van a más cada mes y los supervivientes a pie de recinto se ven abocados a un nuevo proceso judicial, que en esta ocasión apunta a un final copado por sombras e incertidumbres. Otra vez.

La compañía sugiere al Ayuntamiento el rescate de la concesión. Descarta opciones de ponerse al día en los pagos si no hay ayuda pública. El alcalde, Jorge Suárez, prevé abrir su despacho el 1 de marzo para dialogar sobre el asunto. Dos zonas carecen de luz. Es la particular queja de los trabajadores, su muestra de lamento que parece convertirse en gota de agua en un desierto.

Mera anécdota en un parking, como lo que se asienta sobre el mismo, que no es atractivo. Abandonado a su suerte en una plaza, paradójicamente, concurrida cada mañana y cada tarde, que el suministro eléctrico se vaya a negro no es más que un grito mudo ante el pasotismo de aquellos que no creen en Porta Nova. Que nunca creyeron en Porta Nova y dejan que su luz agonice.

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