
RAÚL SALGADO | Ferrol | Martes 9 mayo 2017 | 17:55
La «paralización cautelar» de la salida de bloques del BAM que construye Navantia Ferrol ha sembrado la «preocupación» en la dirección del grupo naval público. Lo ha dicho este martes el presidente del comité de empresa, Javier Galán, que ha recordado que la botadura está fijada para el 24 de mayo próximo y que esta medida también afecta al proyecto Suezmax.
El portavoz sindical ha comunicado que el plantel impide que algunos bloques «saian para a grada», pero ha remarcado que no están «dicindo que non haxa botadura». Insisten las centrales en criticar que la nueva cúpula de la firma no haya «manifestado en absoluto os cambios que vai realizar».
Es, a su juicio, la «única arma que nos queda, sabemos o que estamos facendo». La compañía pidió «explicacións», ha añadido, y los operarios replicaron que van a «seguir impedindo» movementos. Para el presidente del órgano sindical, «hai suficiente buque para botalo se queren».
Botadura
Aunque Navantia aspira a que la jornada de la botadura sea de «ledicia para todos os traballadores», Galán ha espetado que los empleados «non vivimos diso; mentres non se poña enriba da mesa algún xesto, o único camiño que nos queda é este». «Non imos impedir a botadura, pero si que este bloque saia», ha observado.
Como telón de fondo, reclamaciones como el abono de las cantidades adeudadas por el último convenio colectivo. A mayores, ha demandado un nuevo método productivo al sostener que, con el actual, la empresa «sería incapaz de fabricar barcos» en un futuro.
Así, ha reseñado que en Corea del Sur se sigue «traballando coa organización de cando eramos Bazán», por lo que ha valorado que «teñan que vir os coreanos» para que su teoría reciba un espaldarazo. El plantel ha entregado este martes más de 1.100 firmas en la dirección del centro fabril exigiendo una nueva organización del proceso productivo.