
RAÚL SALGADO / RAÚL LOMBA | Ferrol | Miércoles 3 enero 2018 | 17:30
Ya ha pedido «seguridad» con contundencia y no ha dudado en comenzar a exhibir muestras de su carácter. Ricardo López ha dirigido en la mañana de este miércoles su primer entrenamiento en A Malata, más de dos horas de trabajo bajo una intermitente, pero incómoda, capa de lluvia y con escenarios alternos.
Poco después de las 10:30 horas, habitual inicio de las sesiones, el plantel ya asomaba al campo anexo. Más tarde, se trasladaría al principal, en donde se mediría a los juveniles verdes. Armado con silbato y guantes, el preparador ha desprendido la sensación de que su idea de juego está bastante clara.
Además, ha dejado experimentos en su día de estreno, como la irrupción de Nano Macedo en el lateral o la ubicación de Diego Maceira en una posición más adelantada a la habitual. La labor se ha ido repartiendo por grupos, con jugadores enfrentándose a los canteranos mientras otros actuaban al margen junto a Fran Beade o David de Navas.

Ricardo López ha ido afinando su estrategia en constante intercambio de impresiones con el cuerpo técnico y ha lanzado consignas para cada uno en plena evolución. Enérgico, con todos los focos sobre él y más expectación de la cotidiana en el recinto.
Brais Abelenda y Juan Mera han trabajado con aparente normalidad, aunque con cautela, al igual que un Víctor Vázquez visiblemente recuperado. Abundancia de gritos e intensidad al mando del nuevo preparador, que instaba a apretar a Aitor Pascual y que también detallaba el rol de Joselu o Mendi al ataque.
Apuntes en las distancias cortas con algunos jugadores, a los cuales parecía querer incentivar. Busca conocerlos cuanto antes. Dispone de escaso margen ante su debut, previsto para este sábado en Coruxo. Ante la afición, la próxima semana. Será, por cierto, desde las 17:00 horas del domingo 14 de enero ante la Ponferradina.

En la despedida, Ricardo López ha pedido voluntarios para el lanzamiento de faltas. Un buen puñado de futbolistas se ha quedado para poner a prueba sus capacidades. Por delante, otros dos entrenamientos hasta que el renovado Racing se vea las caras con los de Rafa Sáez en O Vao.
Al igual que en su comparecencia de este martes, el ambiente de optimismo ha impregnado el ejercicio matinal. El esfuerzo evidenciado en el tapete ferrolano aspira ahora a persistir en tierras viguesas al inicio de la segunda vuelta del campeonato liguero.