
RAÚL SALGADO | Ferrol | Viernes 26 agosto 2016 | 15:59
Los trabajos en el campo principal se suceden a 48 horas del arranque liguero en A Malata. En el exterior, penúltimo entrenamiento en el anexo. De inicio, los cancerberos junto a David de Navas y juego de balón para el resto del plantel. Ganará intensidad el ejercicio en su recta final.
Maratoniana sesión, concluye a la una de la tarde. Toques entre compañeros, Fran Beade atento a sus evoluciones y Bicho reincorporado tras permanecer al margen este jueves. También Aitor Pascual, mientras que Juan Martínez, a la espera de su ecografía, asoma desde el interior del estadio. Retan los disponibles a los porteros, afinan puntería y concretan estrategia.
Pase, lanzamiento y meta. Todo claro, hay buena capacidad rematadora y Míchel Alonso espeta que «hay que doblar en velocidad». Brisa suave que amaina a Pascual, atento a cada desajuste para que las rotaciones sean las adecuadas. El técnico reclama que los disparos vayan «por arriba». Y que sea «ya». Altamente exigente el guion, que encuentra mucha entrega como réplica.

El preparador solicita que sea «rápida la acción» y asiste a un óptimo desarrollo de su hoja de ruta. Sobresale la veteranía y sabiduría futbolística de David Bandera, uno más de los que expulsa más allá de la valla balones y más balones. El cuerpo técnico ejerce de servicio de recogida. «Ya se sabe que no va a ser gol», ironiza Pablo Rey sobre uno de esos esféricos que van altos en exceso.
Alonso pide y pide: de los «espacios» a la necesidad de «defender» en correctas condiciones, pasando por su máxima de «pocos pases». Parece acercarse el remate del entrenamiento y es entonces cuando salen Aitor Pascual y Joselu, con molestias que parecen reproducirse tras un pisotón que sufrió esta semana. Sin gravedad.
Con peto están desde Bandera a Adrián Armental, Álex Felip o Sergio Martín; sin él, tanto Víctor Vázquez o Nano Macedo como también José Cruz, Diego Maceira, Pablo Rey, José Manuel Catalá, Julio Delgado, Brais Abelenda o Bicho. Habrá luego alternancias en aras de las pruebas para comprobar su operatividad en diferentes puestos.

Luce en principio discreto Julio Delgado, aunque luego se desquita con goles. El dibujo táctico pivota temporalmente, pero con énfasis, en torno a David Bandera. Míchel Alonso requiere a «los de banda; estirad el campo». También pide «buscar la espalda» y no descuidar «cualquier pase, cualquier opción», todo bajo la premisa de hacer «más ligero el balón».
Delgado sopesa la bicicleta ante portería y Felip no desprecia ni un balón, aunque sea de cabeza y al límite de la caída. Si hay otra clave que aflora, esa es la de «saber partirnos». Quiere suficientes efectivos para «temporizar» cuando haya empujones visitantes y sostiene que «es beneficioso partir el equipo». Si «nos supera la presión», tiene receta: hacia «atrás» sin ruborizarse.
Esa misión se encomienda a jugadores como Nano Macedo, aunque también experimenta con Diego Maceira y José Cruz en laterales. Para acabar, ensayos a balón parado. La pelota «tiene que ir al cielo», por lo que cambia a David Bandera con Bicho, Sergio Martín y Pablo Rey y Adrián Armental con Julio Delgado. Las fichas del ajedrez buscan su parcela.