RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Mugardos | Miércoles 9 septiembre 2015 | 14:19
Entre aplausos hacían entrada este miércoles tres de los jugadores del Racing de Ferrol y su entrenador, Miguel Ángel Tena, en una de las salas del complejo de Reganosa en Punta Promontoiro. Eran recibidos por una veintena de jóvenes miembros de las escuelas del Galicia de Mugardos, filial de un club verde que ha renovado en esta misma jornada su vínculo con la regasificadora.
Por un importe que ronda los 90.000 euros, como en ejercicios anteriores, la compañía cumple ya diez años de patrocinio a la entidad naval, según ha asegurado su director general. Emilio Bruquetas ha presentado al público a Isidro Silveira, presidente del Racing, y también a su técnico y a tres futbolistas, como son Pablo Rey, Iván Forte y Marcos Álvarez.
Las preguntas de los pequeños ayudaban a que Álvarez recordase su etapa en Mugardos, un club «más humilde», o a que el capitán Rey Cabarcos abogase por un trabajo sólido en el grupo para alcanzar la meta del ascenso. Forte, mientras, recitaba su trayectoria, que le llevó a diversos equipos valencianos antes de recalar en Ferrol.

Pablo Rey ha dicho que «siendo de Ferrol me parece un premio bastante grande estar en el equipo de mi ciudad», desvelando que en el trayecto a Mugardos conversaban en el coche sobre la imposibilidad de Forte de tener cerca a los suyos en un día libre. A Rey le toca «ser el responsable de que el vestuario esté bien» y ejercer como «nexo de unión entre plantilla, cuerpo técnico y club».
Por su parte, Miguel Ángel Tena ha reconocido el «cambio importante» en su carrera que ha supuesto pasar de jugador a entrenador. En un ambiente distendido y entre risas se han sucedido preguntas y contestaciones, añadiendo el castellonense que dispone de «una gran plantilla» y que «no es lo mismo ser futbolista que entrenador», como ya le habían advertido.
Reitera su «confianza» y anuncia que seguirá «trabajando duro» para llegar a lo más alto. Ante el interés de un joven, Silveira ha espetado que este año toca «ascender; no es un objetivo, va a ser un hecho», justo antes de que Marcos Álvarez evocase su gol más decisivo, aquel con «el que ascendimos a Segunda B». Eso sí, «lo hizo casi todo Pablo», pero él remató.

Tras las fotografías, firmas y ágape de rigor, Emilio Bruquetas rememoraba ante la prensa su etapa como remero, de los primeros en A Cabana y con entrenador de Mugardos. Ahora lleva el mando de Reganosa, que también apoya al club mugardés de esta especialidad, con casi 400 socios, actividad diversificada en varios deportes y una gestión por parte de sus directivos que él aplaude.
Sobre el Racing, Bruquetas ha estimado que en la empresa se encuentran «muy cómodos con el equipo, con su gestión y con los resultados». «Es muy importante poder contribuir y ser una parte de la labor que hace el Racing en Ferrol», ha remarcado, considerando que «este año ascenderá, esperemos».
Alaba «todo lo que hace en categorías inferiores», que cree que merece «justo reconocimiento», e indica que Reganosa aporta un «granito de arena pequeño y humilde». Asegura que su «foco está siempre en el deporte de base» y que «siempre buscamos colaborar con socios con una buena gestión» para que los «recursos que aportamos tengan un rendimiento adecuado para la sociedad».

En remo, Bruquetas desea que Mugardos aspire a la ACT. «Ojalá», señala, aludiendo a «un proyecto que empezamos hace tiempo» y que experimenta el «crecimiento que esperábamos». «Si llegamos, nos convertiremos en el primer club de Galicia», considera. Es algo que se puede conseguir «con tiempo», igual que «llegaremos a Primera», vaticina para el Racing.
Silveira, cómo no, sonríe ante la apuesta. El mandatario verde afirma que Reganosa «es el principal» respaldo privado del club y que «sin él no podríamos alcanzar cotas de tercero, cuarto o segundo en Segunda B». A su juicio, «el Racing está en deuda con Reganosa; yo, como presidente, también».
Matiza que «los necesitamos tanto como necesita el pueblo a Reganosa; esperemos que seamos todos una piña y alcancemos las metas que necesitamos alcanzar». Por último, ha ensalzado a los canteranos, que serán profesionales mañana y «harán esta ciudad más joven y más grande».