ALICIA SEOANE | Miércoles 5 de febrero de 2025 | 11:
Antes de que el Chalet de Canido cobre una nueva vida y pase a convertirse en un hotel restaurante dirigido por el grupo La Penela, hemos hablado con el estudio de arquitectura As Built, quienes están llevando a cabo el proyecto de restauración del Chalet.
Moncho Rey y Pablo Ríos, han hecho un estudio para comprender lo que implicó la construcción de este Chalet en la trayectoria arquitectónica de Rodolfo Ucha. Con el respeto y la admiración al pasado modernista que ahora tiene entre manos As Built, nos hemos adentrado con ellos en el pasado y la historia de este chalet.
Lejos de ser una reforma rápida, y poco costosa, intervenir una edificación de estas características requiere de mucha paciencia, y de mucha pericia, pues los edificios patrimoniales, requieren por un lado una conservación, pero también una modernización que cumpla con la funcionalidad actual, « lo complejo de este tipo de proyectos, que además requieren de su tiempo, es combinar y proteger lo que ha de preservarse, pero a la vez encontrar la fórmula para hacerlo posible», explica Moncho Rey.
Para empezar a hablar del Chalet de Canido es necesario poner en contexto el origen y la historia personal y familiar de su promotor y propietario, Juan Sisto Vázquez, natural de El Seijo, donde nació en 1875. Su inquietud y posiblemente su necesidad le empujó a cruzar el charco, hacia Cuba, a finales de mil ochocientos. Ya antes lo habían hecho su padre y otro hermano mayor, Antonio.
Juan comienza dedicado al pequeño transporte marítimo, prestando servicios a los grandes buques que no podían atracar en los muelles de La Habana y él con pequeñas embarcaciones a remo trasladaba mercancías y pasajeros hasta el muelle. Con el tiempo de aquella actividad pasó a la de armador de buques de pesca, llegando a contar con una importante flota de un porte que les permitía adentrarse en el Golfo de Méjico en busca de mejores capturas.
Con una situación acomodada y plenamente introducido en el ámbito mercantil, los hermanos Sisto
deciden dar un giro a su actividad y entran en el mundo del comercio al público, construyendo un gran edificio, muy oportunamente denominado con el nombre «Fin de Siglo» (año 1897), que era no solo una gran tienda, sino unos grandes almacenes, con cinco plantas dedicadas a la venta al público, dotado de ascensores y escaleras mecánicas e incluso disponía de aire acondicionado, avances técnicos inéditos en la casi totalidad de establecimientos comerciales incluso en países desarrollados, lo que causó en aquellos
tiempos un grande y positivo impacto entre el público.
Además de sus dimensiones y equipamiento, ofrecía un amplio abanico de mercancías. Fue un modelo de negocio que popularizaría años después en España El Corte Inglés.
Juan decide retirarse próximo a 1920, ya se había casado con anterioridad en 1915 con una
ferrolana, María Seijas González, se vuelve a España y lo hace buscando un retiro confortable, tranquilo y, aunque austero en su decoración, con un espectacular equipamiento, un diseño único y una
ubicación privilegiada.

Es en el terreno de Canido donde fija su residencia en frente a su Mugardos natal, en las afueras de Ferrol, donde su esposa poseía unos «ranchitos» en la calle Alegre , que serán el futuro asentamiento familiar.
Al igual que había hecho en Fin de Siglo, en su residencia había dotación de agua corriente, mediante pozo, aljibe y bomba; asimismo dispuso calefacción y agua caliente en todo el edificio, lo que le daba una gran singularidad, pues prácticamente era algo de lo que nadie disponía.
En el amplio solar que rodeaba la casa, escogió y plantó una amplia variedad de árboles frutales seleccionados; dedicó buen espacio a jardines delimitados por cierres de mirto bien recortados; próximo a la muralla del frente había un hermoso cenador circular, que se llevaron por delante las excavadoras cuando la finca sufrió una expropiación para alinear la calle Alegre en 1994.

Dedicó otra zona a pequeños y variados cultivos para su consumo e incluso disponía de huevos frescos, merced a un gallinero dotado de zona cubierta y un amplio terreno cercado donde los animales podían moverse al aire libre y alimentarse con productos naturales.
Para sus desplazamientos adquirió un lujoso automóvil Hispano Suiza, que fue a encargar personalmente a Francia y con el que iba a «tomar las aguas» a los afamados Balnearios gallegos.

Desde que regresó de Cuba, no vuelve a ejercer actividad alguna, mercantil o empresarial, salvo administrar su capital de cuyas rentas vivió hasta el final de sus días, en una vida tranquila y apacible, casi de total retiro social, disfrutando y cuidando de su «retiro dorado».
Juan Sisto falleció en 1963.
Casa Canalejas
Para realizar el proyecto de reforma del chalet, Moncho Rey y Pablo Ríos, investigaron qué proyectos similares había realizado Rodolfo Ucha, y encontraron los planos de la Casa Canalejas, con una estructura muy similar a la que han encontrado en el Chalet, «en 1908 lleva a cabo su primer intento de llevar a cabo una villa- palacete con el diseño del conocido como Chalet de José Canalejas para construir en al borde la ría en dónde actualmente está el Montón» explica Pablo Ríos.
El proyecto había nacido como producto del homenaje que la ciudad de Ferrol quería realizarle
regalándole una vivienda en su ciudad natal a la personalidad ferrolana más importante de la
época, y que entre 1910 y 1912 fue Presidente del Consejo de Ministros. «Ucha había entablado
una estrecha amistad con Canalejas en su época de estudiante en Madrid. Pero su construcción se truncó con el asesinato de Canalejas en 1912», explica Moncho Rey
Finalmente y hasta llegar al proyecto que han presentado, también realizaron una investigación de otras arquitecturas de las que Ucha se inspiró en su trabajo como arquitecto, «desde las arquitecturas Indianas con reminiscencias victorianas, hasta el modernismo del norte de España, o la arquitectura europea».
El proyecto final, basándose en todo lo anterior, ha respetado la arquitectura en planta, y los elementos fundamentales del Chalet, desde el torreón, a otros aspectos como el cuidado a todo lo que es el decorado forjado en hierro, la madera de la escalera central del Chalet, o los colores originarios de la casa.


Os dejamos unas imágenes del estado actual del chalet: