
RAÚL SALGADO | Ferrol | Jueves 28 septiembre 2017 | 16:10
Lo habitual, que al llegar el ecuador de la semana el Racing entrene en su campo principal; lo novedoso, una grada revolucionada durante su período de trabajo. Alumnos del colegio San Rosendo han animado este jueves el partidillo de los verdes, continuación de la exigente sesión de la víspera. Un paso más para afinar una estrategia que primará lo ofensivo.
Los jóvenes ocupaban un segmento de Tribuna mientras Joselu rodeaba el tapete con el preparador físico, Fran Beade. Sigue avanzando. En el centro, Miguel Ángel Tena ha repartido a los suyos en dos bandos. Aitor Pascual, Víctor Vázquez y Diego Maceira componían una de sus líneas defensivas.
Enfrente, de Nano Macedo a Aitor Aldalur, Mikel Fernández y Borja Freire, pasando por un Jacobo Trigo que la pasada jornada retrasó su posición mediado el partido en Guijuelo. Versión atacante en uno de los grupos con Fran Sota y Pablo Rey sumergidos en la zona más relevante y Adrián Armental, acertado en el disparo, desde un costado.
Responsabilidades y jaleo
Labor semejante a la de Brais Abelenda, mientras que Mendi aparecía como líder en solitario en puesto adelantado en una de las eventuales formaciones. Todo ello, con la ayuda de Joseba Beitia. Cambio de indumentaria, mismas responsabilidades y más progresión.
En los asientos de público, se mezcla el jaleo infantil con el ritmo musical del complejo de A Malata, inmerso en un día de puertas abiertas. Entre los verdes, sin novedades. Fran Sota ha actuado con total normalidad tras el golpe del ejercicio del miércoles.
Como anécdota, histeria colectiva al acercarse un balón por efecto del juego a sus asientos. Parecía que viesen a un astro del fútbol en lugar de al propio esférico, semejaba pieza codiciada. Tan volcado como otros de sus compañeros, Víctor Vázquez se sumaba a la buena entente de Alain Eizmendi o Mendi con un efectivo Gonzalo García. Ian Mackay frenaba sin paliativos.