FERROL360 | Lunes 16 de marzo de 2026 | 8:33
Alrededor de un centenar de personas se reunieron este domingo en la parroquia de Sedes, en Narón, para conmemorar el 108º aniversario de la Revolta Popular de marzo de 1918, una jornada de memoria histórica que también sirvió para reivindicar la defensa del rural y del sector primario gallego.
La iniciativa, organizada por la Comisión Revolta Popular Marzo 1918, incluyó distintos actos como una palestra, un homenaje a las víctimas y un almuerzo popular, en los que participaron vecinos llegados de distintos puntos de la comarca.
Un homenaje cargado de simbolismo en la Feira do Trece
El acto central tuvo lugar en la histórica Feira do Trece, escenario donde en marzo de 1918 la Guardia Civil abrió fuego contra la multitud concentrada durante un día de feria, tras un levantamiento popular motivado por el acaparamiento de alimentos.
Siguiendo la tradición, los asistentes realizaron una ofrenda floral depositando una corona de laureles en el monumento que recuerda a las víctimas. Posteriormente, cada participante colocó de forma individual un clavel en la corona, como símbolo de memoria colectiva y respeto hacia quienes protagonizaron la revuelta.
En el homenaje intervino Bea Mosquera, concejala del BNG en Narón y miembro de la entidad Vai rañala meu, quien representó a las mujeres que lideraron la movilización de 1918.
De la memoria a la reivindicación del rural
Antes del acto central, el Centro Cívico Social de Sedes acogió una charla-coloquio en la que participaron Olaia Ledo, miembro de la Comisión Revolta Popular, y Secundino Fernández, diputado en el Parlamento de Galicia y ingeniero agroforestal.
Durante su intervención, Ledo recordó el significado histórico de aquel levantamiento popular y su legado para la sociedad gallega. «Hoxe o berro de “temos fame” transfórmase en “soberanía e dignidade”. Os acaparadores de onte son hoxe os grandes intereses tras acordos como o de Mercosur», afirmó.
Por su parte, Secundino Fernández analizó las posibles consecuencias de los tratados de libre comercio para el sector agroganadero gallego, alertando de su impacto sobre las explotaciones rurales. Según señaló, estos acuerdos suponen «un ataque directo á supervivencia do noso rural».
Un encuentro para fortalecer el movimiento rural
La jornada concluyó con un almuerzo popular celebrado en el propio Centro Cívico Social de Sedes, donde los asistentes compartieron un momento de convivencia y reflexionaron sobre los próximos pasos del movimiento.
Durante el encuentro también se destacó la reciente creación de la Plataforma Rural Galega, una iniciativa que busca defender los intereses del campo gallego y reforzar la movilización social en torno al futuro del sector primario.
La conmemoración volvió así a unir memoria histórica y reivindicación social, recordando que la Revolta Popular de 1918 sigue siendo hoy un símbolo de lucha colectiva y defensa de los derechos del pueblo gallego.