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Siete acusados de secuestrar a un camerunés en Pontedeume niegan haber visto a la víctima

FERROL360 | Lunes 28 septiembre 2015 | 19:43

La sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña celebra entre este lunes y el martes la vista oral del proceso contra siete acusados por haber secuestrado presuntamente a un súbdito de Camerún en Pontedeume en 2004. Los imputados han negado este lunes que hubiesen retenido al hombre y han llegado a afirmar que desconocían su presencia.

La Fiscalía pide para ellos entre 9 y 10 años de cárcel. El relato indica que el varón habría estafado a algunos de los acusados con billetes tintados de 50 euros, reteniéndolo los procesados en el barrio coruñés de Matogrande. Desde allí, lo habrían trasladado a la parroquia eumesa de Centroña, causándole lesiones antes de introducirlo en el maletero de un coche.

Un accidente en la A-6, a la altura de la localidad lucense de Baralla, sirvió para culminar el cautiverio. Suspendido inicialmente en marzo pasado, la vista ha arrancado pese a que la Justicia sigue sin poder localizar a la víctima. El abogado defensor de uno de los imputados ha sostenido que su ausencia causa gran indefensión en los acusados.

Ausencia

De hecho, los magistrados decidirán en qué medida influye su ausencia en el proceso al tratarse de su protagonista fundamental. La primera declaración de la víctima reflejaba que fue atado y recibió golpes tras ser timado, acusando a los comparecientes de amenazarle de muerte. Sin embargo, uno de ellos ha negado que se le atase.

Un segundo acusado ha dicho desconocer la presencia del secuestrado en el maletero, mientras que el conductor del coche ha llegado a asegurar que el varón habría entrado voluntariamente. El fiscal atribuye a otro procesado un cobro por participar en el secuestro, pero ese hombre se ha negado a declarar.

Por último, otro supuesto participante ha esgrimido un certificado médico para matizar que no se encontraba en el vehículo en el momento de los hechos, sino en un centro sanitario. Dos testigos no han comparecido, pero sí un tercero, que encontró el turismo accidentado y que reitera que vio al retenido atado por los pies al abrir el maletero. Le pidió ayuda por miedo a que lo matasen.