Ángel del Río | Lunes 2 de marzo de 2026 | 11:32
El Racing de Ferrol firmó este sábado una actuación muy preocupante en el Estadio Municipal El Prado, donde cayó por 3-1 ante un Talavera que apenas necesitó insistir para castigar las graves carencias defensivas del conjunto gallego, especialmente en una primera parte para olvidar.
Desde el inicio se vio a un Racing blando, impreciso y mal posicionado. Los errores de marcaje se repitieron con demasiada facilidad y el Talavera no perdonó. En el minuto 27, Ferni aprovechó un desajuste evidente en la zaga visitante para abrir el marcador. Lejos de reaccionar, el cuadro ferrolano volvió a exhibir fragilidad y, en el minuto 33, Sergi Molina amplió la ventaja local tras otra acción mal defendida.
El 2-0 al descanso era incluso benévolo para un Racing superado en intensidad, concentración y orden táctico, incapaz de sostener el pulso competitivo durante los primeros 45 minutos.
Tras el paso por vestuarios, el Racing mostró una leve mejoría más por empuje que por fútbol. Álvaro Giménez recortó distancias en el minuto 60 (2-1), un tanto que abrió una breve ventana de esperanza para los visitantes.
Sin embargo, cuando el partido pedía solidez y personalidad, el equipo volvió a conceder. Marcos Moreno sentenció en el minuto 79 con el 3-1 definitivo, culminando otra acción en la que la defensa verde volvió a ofrecer demasiadas facilidades.
Para colmo, ya en el minuto 90, Álvaro Giménez dispuso de un penalti para maquillar el resultado, pero su fallo desde los once metros terminó de resumir una noche gris del conjunto ferrolano.
La derrota deja al Racing de Ferrol a dos puntos de la zona de play off cuando restan 12 jornadas para el final, una distancia asumible pero que empieza a exigir una reacción inmediata. El próximo compromiso será el domingo 8 a las 20:30 horas ante el Cacereño, una cita que ya se presenta como obligada para frenar la preocupante deriva mostrada en Talavera.