
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Martes 4 abril 2017 | 17:25
El espíritu del día de la marmota anida en el pleno de Ferrol. De nuevo, más de una hora de argumentos reiterados en sucesivas sesiones y más tensiones entre grupos. Eso sí, los reproches entre gobierno y PSOE puede que esta vez hayan superado un nuevo límite.
En resumen, PP y Ciudadanos han ayudado al gobierno local a aprobar en una cita urgente el convenio con Augas de Galicia para el inminente inicio del saneamiento; PSOE y BNG, votos en contra. En ambos bandos, sendas ausencias: la del popular Alejandro Langtry y la de Esther Leira por Ferrol en Común.
Acordar que el debate sobre el asunto era urgente ya sacaba a relucir las disensiones: 15 abstenciones. Al inicio, el alcalde ha insistido en «activar de inmediato» la depuración, que se dota de «cobertura xurídica para comezar dende xa». Hay «informes oportunos» de personal técnico municipal.
Críticas
Las primeras palabras de la socialista Beatriz Sestayo llevaban al regidor a calificarlas de «moi boa interpretación». No gustaba la afirmación a la aludida, que pedía sin éxito la rectificación a Jorge Suárez. En clave estrictamente política, el alcalde ha estimado que no se renuncia «en ningún momento a reclamar gastos» por obras que no competan al Concello.
Más allá de intervenciones sobre la propia depuradora, abría la caja de Pandora al decir que el PSOE «non ten vergoña nin dignidade». Ha atacado a «os dous amigos», los ediles Germán Costoya y Bruno Díaz Doce, al asegurar que «gardaron nun caixón» informes que «foron coñecidos» tras romper el bipartito.
«Non fixeron ningunha proposta; podemos facernos os dignos, pero a súa actuación foi preto do cero», ha indicado. Eso sí, ha deslizado que «incluso suxerían o nome dunha nova empresa» para gestionar el agua. Y ha opinado que Narón no es «un concello inimigo».