FERROL360 | Viernes 27 de febrero de 2026| 7:50
«Esta tragedia no fue un golpe del destino, hay unos hechos que no pueden ni deben ignorarse», así de rotundo fue el comunicado que leyeron los Bomberos en la plaza de Armas, rodeados del clamor ciudadano.
Unas 4.000 personas -2.500 según la Policía Local- se concentraron para apoyar las demandas de los bomberos, tras el grave accidente sucedido en el incendio de Recimil, donde uno de los bomberos (conocido como ‘Polo’) que intervinieron, perdió una pierna, uno de los heridos falleció, y una madre y su hijo resultaron gravemente heridos.
Más de 4.000 personas, entre vecinos, representantes políticos y efectivos llegados de distintos puntos de Galicia, se concentraron esta tarde frente al Concello de Ferrol minutos antes de la celebración del pleno ordinario para exigir responsabilidades políticas y más medios para el servicio de Bomberos tras el incendio de Recimil.
La protesta coincidió con el debate de una moción conjunta de toda la oposición, en la que se reclama la depuración de responsabilidades por el suceso y mejoras laborales para la plantilla, que demanda desde hace tiempo un aumento de efectivos.
Minuto de silencio por Diego Gabarre, joven fallecido en el incendio
El acto arrancó con un emotivo minuto de silencio en recuerdo de Diego Gabarre, fallecido en el incendio. A continuación, tomó la palabra el portavoz de los empleados municipales, Julián Vizoso, cuya intervención fue interrumpida en varias ocasiones por aplausos y muestras de apoyo del público.
Entre los asistentes se encontraban ediles de la corporación ferrolana y bomberos de distintos municipios gallegos. Durante la concentración, los participantes corearon el lema «Todos somos Polo», en alusión al bombero herido.
La movilización sirvió, según explicó Vizoso, para «exigir lo que nos merecemos, que se pongan los medios para que esto no se vuelva a repetir jamás». El portavoz subrayó que la vida del bombero herido «ha cambiado» y que tendrá que afrontar «otra realidad, llena de desafíos».
En un discurso contundente, sostuvo que la tragedia «no fue un golpe del destino» y que existen hechos «que no pueden ni deben ignorarse; han tenido consecuencias letales e irreversibles». El colectivo denuncia que la falta de personal fue determinante en un suceso que califican como una «tragedia que pudo evitarse».
Vizoso detalló que en el momento del incendio había únicamente cuatro bomberos disponibles, cuando lo «deseable serían nueve». Además, explicó que esos cuatro efectivos quedaban en la práctica reducidos a uno, ya que los otros tres debían atender la central de comunicaciones, el camión bomba y la autoescalera.
El portavoz alertó de la «precariedad» del servicio y criticó la ausencia de «efectivos suficientes», así como el «protocolo raquítico» vigente, que obligó a movilizar personal del vecino Concello de Narón. A su juicio, ese acuerdo responde a una decisión «política miserable» de la que responsabilizó a ediles, asesores y al jefe de Bomberos.
Asimismo, cuestionó el sistema por el que el 112 Galicia decide el envío de medios adicionales y planteó qué podría suceder si los parques cercanos están ocupados atendiendo otras emergencias. «Lo que podía pasar, pasó; un protocolo infame», afirmó.
El representante de la plantilla instó a «alcalde y concelleiros» a ser «decentes» y reclamó que se garantice el «futuro digno que merece» el bombero herido, además de poner fin a «esta ruleta rusa en cada guardia».
La concentración concluyó con la entrega de dibujos realizados por escolares de la ciudad a los familiares del bombero afectado, en un cierre cargado de emoción y con gritos que pedían la dimisión del regidor, José Manuel Rey Varela.
Bajo el lema #TodosSomosPolo, Ferrol vivió una de las mayores movilizaciones recientes en defensa de sus Bomberos, con un mensaje claro: trabajar con dignidad, medios suficientes y seguridad para que una tragedia como la de Recimil no vuelva a repetirse.