FERROL360 | Viernes 10 enero 2020 | 00:00
La plantilla de la firma Isidro 1952, heredera de la histórica Isidro de la Cal, inició protestas contra el ERE de extinción proyectado en la empresa, entre cuyos centros de trabajo figura la piscifactoría de Meirás, en Valdoviño. El sindicato CIG alertó de la «situación que se vive nos criadeiros e piscifactorías, especialmente no caso das troitas».
En base a «informacións trasladadas á representación social», la central aseguró que no «se está alimentando de xeito axeitado aos alevíns, polo que xa houbo mortes». Los hechos se han comunicado a la Xunta de Galicia, que envió a las instalaciones a su inspección veterinaria. No ha trascendido todavía el «resultado destas visitas», indicó la organización.
La compañía lanzó una propuesta de despido de 136 empleados en todos sus centros de la comunidad autónoma y un recorte salarial para el resto del plantel. Afectada por un concurso de acreedores, su comité recordó que la empresa ingresó unos 20 millones de euros procedentes de la Xunta de Galicia en los últimos años.