El ornitólogo Ricardo Hevia, natural de Cariño, es el único gallego que viaja a bordo del buque de expedición ‘MV Hondius’, donde se ha declarado un brote de hantavirus que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales. Pese a la preocupación generada por la situación, el propio expedicionario ha trasladado un mensaje de tranquilidad asegurando que «me encuentro bien».
Según ha confirmado su entorno familiar, Hevia no presenta síntomas ni ha resultado contagiado por el virus, permaneciendo al margen de la afección que sí ha impactado en otros pasajeros de la travesía. Las autoridades sanitarias continúan realizando un seguimiento protocolario de su estado de salud.
El barco, con bandera de Países Bajos, partió de Ushuaia, en Argentina, y tenía previsto finalizar su recorrido en Canarias. A bordo viajan unas 147 personas —88 pasajeros y 59 tripulantes— de distintas nacionalidades. Entre ellos se encuentran 14 ciudadanos españoles, incluido el ornitólogo gallego.
Según las últimas informaciones, el llegará a Canarias este sábado y desde allí los pasajeros españoles serían trasladados al hospital Gómez Ulla de Madrid, especializado en enfermedades infecciosas.
La alerta sanitaria se activó el pasado 2 de mayo después de que la Organización Mundial de la Salud notificase varios casos de enfermedad respiratoria grave a bordo. Posteriormente, análisis de laboratorio confirmaron la presencia de hantavirus en al menos uno de los afectados.
El balance provisional deja tres personas fallecidas, un paciente en estado crítico y varios casos adicionales con síntomas leves. Las investigaciones apuntan a que algunos pasajeros afectados habían realizado previamente viajes por Sudamérica, una circunstancia que podría estar relacionada con el origen del contagio, aunque todavía no existe confirmación oficial.
Ante la situación, el Ministerio de Sanidad español ha propuesto evacuar en Cabo Verde a los casos sintomáticos y a los contactos considerados de alto riesgo. Si finalmente se adopta esta medida, el crucero podría continuar su ruta sin necesidad de atracar en Canarias, salvo que aparezcan nuevos contagios durante la travesía.
Un equipo de epidemiólogos inspeccionará el barco para determinar el alcance real del brote y decidir las medidas a adoptar. La Organización Mundial de la Salud también contempla la posibilidad de que el buque continúe hasta Canarias, donde se realizaría una desinfección integral y una investigación epidemiológica completa.
Los expertos recuerdan que el hantavirus suele transmitirse principalmente por contacto con orina, excrementos o superficies contaminadas por roedores infectados. Además, las variantes detectadas en Europa no acostumbran a transmitirse entre personas, por lo que el riesgo de propagación se considera «muy bajo», especialmente en España, donde no se han registrado casos.