FERROL360 | Domingo 30 noviembre 2014 | 15:52
El pesquero Osmerexos rescató a cuatro marineros de un pesquero con base en el puerto lucense de Celeiro, que se hundió en la noche del sábado a unas 35 millas de San Sebastián. Otros dos tripulantes permanecen desaparecidos, mientras que los rescatados llegaron a primera hora de la tarde de este domingo al puerto cántabro de Santoña.
El Safrán, de 17,5 metros de eslora y dedicado a la pesca a volanta en el Cantábrico, se hundió por causas que todavía se desconocen, aunque pudieron influir las adversas condiciones meteorológicas. No en vano, en el lugar del suceso el viento alcanzó fuerza 5 a 6, con fuerte marejada y mar de fondo de 3 metros, concretó Salvamento Marítimo.
Osmerexos, con base en Cariño, trasladó a los marineros del buque, cuyo armador es José Sánchez Casabella, de la rada lucense de Celeiro. La coordinación del dispositivo de búsqueda corresponde a Francia según la asignación de la Organización Marítima Internacional, aunque medios españoles también colaboran desde que trascendió el incidente del volantero.
Así, participan los helicópteros de Salvamento Marítimo Helimer 207, de Santander, y Helimer 213, de Gijón, junto a las embarcaciones María de Maeztu y Salvamar Orión. Además, están en la zona varios pesqueros que faenaban en aguas cercanas. El país galo aporta un helicóptero y un avión. Dos de los seis tripulantes del Safrán son gallegos, de Burela y Viveiro. Salvamento recibió la alerta de la radiobaliza del barco a las 23:14.
Tripulantes
Los tripulantes rescatados llegaron a Santoña en buen estado. La emergencia se dirige desde el centro de Cross Etel, que solicitó apoyo a Salvamento Marítimo de España. La conselleira do Medio Rural e do Mar de la Xunta de Galicia, Rosa Quintana, visitará en la tarde de este domingo el puerto de Celeiro.
A su llegada a Santoña, los marineros se reconocieron en buena situación física, pero preocupados por las duras circunstancias que sufrieron tras el hundimiento, recoge Europa Press. Tras tomar declaración en esa localidad, iniciaron viaje a Galicia junto al dueño del barco, familiares y amigos desplazados a la villa costera.
Sus allegados les llevaron ropa. Se mostraron sorprendidos por lo acaecido y afirman que el suceso ocurrió de forma muy rápida e inexplicable. El hundimiento sobrevino poco después de detectarse agua a bordo, sin poder alertar a todos los compañeros.
Muchos ciudadanos, armadores y pescadores los recibieron, al igual que la alcaldesa de Santoña, el presidente de la cofradía de pescadores de Colindres o la consejera y la directora de Pesca del Gobierno de Cantabria.
Los desaparecidos, que estaban en sus camarotes en el momento del fatal suceso, son Juan José Pardiño (46 años), de Viveiro, y Benigno Vázquez García (36 años), residente en Burela. El Safrán tiene casco de acero, 14 años de antigüedad y 19,88 toneladas de registro bruto.