FERROL360 | Domingo 12 octubre 2014 | 14:26
Un punto que sabe a gloria para un Somozas víctima de las lesiones en las últimas semanas y que esta vez se quedó con un jugador menos. La expulsión de Fiuza en el ecuador de la primera parte mermó la capacidad ofensiva del equipo preparado por Míchel Alonso, pero los de Ferrolterra fueron capaces de reforzar la defensa y conservar el empate sin goles con el que acabaría el partido ante el Celta B.
Con 2.500 espectadores en un campo de Primera, el estadio vigués de Balaídos, la cita liguera matinal sirvió para confirmar que el filial olívico se muestra solvente en su juego, pero no es capaz de concretar sus opciones de peligro. La zona defensiva del Somozas cumplió las expectativas y supo sobreponerse ante los golpes más recientes, caso de la grave lesión de Roberto Baleato la pasada semana.
Tras las primeras ocasiones del Celta B, se levantó el conjunto visitante, claro en el toque y fuerte por detrás. Paulatinamente, el club anfitrión se vio con mayores dificultades para penetrar, pero no se vino abajo. Fiuza, en el 29, mereció la segunda amarilla tras una acción sobre Borja Iglesias, quedándose con diez el Somozas.
Ese contratiempo hizo que Alonso apostase por cerrar la línea más próxima a la portería. Priorizó la labor quirúrgica ante acometidas aisladas del Celta B en lugar de optar por el ataque definido, algo que a la postre serviría. Más de lo mismo en el segundo tiempo, pero la progresiva comodidad del Somozas generó alguna acción más brillante cerca del guardameta local. Los intentos de marcar del Celta fueron insuficientes.
