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Una propietaria se opone al precintado de su edificio en riesgo de derrumbamiento

Las autoridades municipales procedieron en la mañana del miércoles a la realización de una inspeccioón del edificio situado en la calle Magdalena 133,  que durante décadas albergó las instalaciones de Iluminación Fernández, uno de los inmuebles más reconocibles de esta céntrica vía.

La actuación se llevó a cabo en cumplimiento de una orden respaldada por autorización judicial y contó con la presencia de responsables municipales, el arquitecto municipal, así como efectivos de la Policía Local y de la Policía Nacional.

Según la información recabada, la intervención estuvo marcada por la oposición de una de las propietarias del inmueble. La mujer, integrante de la familia copropietaria del edificio, manifestó su desacuerdo con el procedimiento y se negó inicialmente a que se ejecutase el sellado, argumentando que no había sido informada previamente y cuestionando la forma en la que se estaba desarrollando el proceso.

Desde el Concello sostienen que los propietarios tienen pendientes varios requerimientos municipales debido al deterioro que presenta el edificio. Tras diversas citaciones sin que los propietarios comparecieran ni facilitaran el acceso al interior para realizar una inspección técnica, el Concello solicitó autorización judicial para poder evaluar el estado real del inmueble.

Desde octubre de 2009 se han dictado varias resoluciones ordenando la adopción de medidas urgentes de seguridad. Ante la falta de respuesta de la propiedad, el juzgado ha autorizado la entrada de los servicios técnicos municipales para inspeccionar el edificio, valorar un posible estado de ruina y, en su caso, adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de personas y bienes.

La mujer se opuso a la entrada de las autoridades durante la jornada de ayer, pero hubo un acuerdo para poder concertar una cita y realizar la debida inspección y valorar los posibles riesgos.