El parque canino situado en la calle Padre Feijoo, en el barrio ferrolano de Caranza, cuenta desde este jueves con una fuente de agua operativa después de casi cuatro años de gestiones para dotar de suministro a la instalación.
Desde la asociación Vecinos de Caranza destacan la implicación del concelleiro de Obras, José Tomé, y de Emafesa para resolver una situación que arrastraba el recinto desde su creación.
Según explican, la fuente instalada inicialmente en el parque nunca llegó a funcionar al no disponer de conexión de agua. “Hasta la fecha, desde que el gobierno anterior aprobó y licitó el proyecto, la fuente era un elemento decorativo que no tenía conexión de agua”, señalan desde la entidad vecinal.
Durante los últimos años, la asociación insistió en la necesidad de encontrar un punto de entronque que permitiese abastecer la instalación, una tarea que califican de compleja porque “no estaba contemplada en el proyecto” inicial ni existía un estudio de viabilidad previo.
La actuación no solo permitió activar el suministro, sino también sustituir la antigua fuente por una nueva instalación “más moderna y accesible para las mascotas”.
Desde Vecinos de Caranza celebran que el parque canino disponga finalmente de uno de los servicios más demandados por los usuarios y apelan ahora “al civismo y al respeto por el mobiliario urbano”.
