FERROL360 | Jueves 20 de noviembre de 2025 | 13:39
La calle de la Iglesia, una de las vías más transitadas del centro de Ferrol, ha reabierto al tráfico en su totalidad después de 73 días de trabajos destinados a corregir las deficiencias detectadas durante el periodo de garantía de su reciente reurbanización.
El Concello reabrió el tramo pendiente este miércoles a las 19:00 horas, poniendo fin a casi dos meses y medio de cortes parciales que afectaron de manera notable a la movilidad y, especialmente, al acceso al párking del Cantón.
Los trabajos estuvieron a cargo de la UTE formada por Civis Global y Prosema, y dieron respuesta a los problemas técnicos señalados en el informe de Proyfe.
Las obras se concentraron en cinco puntos clave: la intersección con la calle de la Tierra, donde fue necesario demoler el firme para su saneamiento y compactación; la reparación de fisuras, especialmente en torno a tapas de alcantarillado; la revisión de los cinco pozos de la vía; la mejora del mortero que rodea varias tapas de registro; y la renovación de la señalización horizontal, con especial atención a los pasos de peatones.
Además, se intervino en las canalizaciones eléctricas frente a varios edificios para resolver obstrucciones que impedían el paso del cableado.
Recuperación progresiva del tráfico durante las últimas semanas
La reapertura de este último tramo completa un proceso de normalización que comenzó el lunes, cuando volvió a abrirse la mayor parte del trazado entre la zona del mercado y el párking del Cantón.
Esta apertura permitió restablecer los accesos habituales al aparcamiento desde la calle de la Tierra, aunque obligó a modificar provisionalmente la salida del subterráneo debido a un segundo tramo en obras.
Ese segmento -entre Rubalcava y Carmen, en el inicio del Callao- permaneció cerrado para completar los trabajos pendientes, lo que obligó a desviar temporalmente a los vehículos por la calle Concepción Arenal hacia la plaza de Galicia.
Estas modificaciones se mantuvieron durante varias semanas mientras se avanzaba en la reparación definitiva de la vía.
Con la finalización de las obras, la calle de la Iglesia queda totalmente operativa, recuperando su papel fundamental en la circulación del casco urbano y facilitando el acceso al comercio local, a servicios del entorno y al aparcamiento subterráneo.
La normalización del tráfico supone un alivio para residentes, conductores y negocios afectados por los prolongados desvíos y restricciones.