FERROL360 | Viernes 29 de agosto de 2025 | 14:52
Hace unos días, el Racing de Ferrol homenajeó a los abonados con más antigüedad, a quienes llevaban más de 50 años siendo socios. Dentro de estos había un grupo selecto: los que llevaban 75 años o más siéndolo, entre ellos, el socio que ostenta el número 1: Pedro Barceló Losada, con sus 76 años de abonado.
Todas las historias tienen un comienzo y esta no iba a ser la excepción. Era 1949, el Racing de Ferrol cumplía 30 años y en la ciudad del club nacía Pedro Barceló. Mientras sus padres se preocupaban de inscribirlo en el registro, su tío (y padrino) se preocupaba de hacer lo propio en el Racing. Pedro nunca se desapuntó de las listas del equipo ferrolano, lo que, con el tiempo, le hizo convertirse en el socio número 1.
«Era un racinguista feroz, como decía yo, tenía los ojos verdes», recuerda Pedro de aquel tío Arturo que le unió al fútbol desde el nacimiento. Aunque el camino del recuerdo se tuerce de golpe con voz de incredulidad cuando cuenta que ese mismo tío acabó mudándose a Coruña y abonándose al Deportivo. «Que un señor me haga socio del Racing, y después se vayan a Coruña y se haga socio del Deportivo…No». Aún así, Pedro está agradecido a su tío.
Recuerdos marcados en verde
Todos esos años con el Racing dan para muchos momentos, pero hay algunos que son más especiales que otros. Entre ellos, Pedro destaca un partido que hoy sería impensable: el Concepción Arenal en el que el Racing de Ferrol jugó contra el Real Madrid «porque andaba por aquí», una concesión que tacha de graciosa. «De aquella se hacían las pretemporadas en España y ahora se van a hacer a América».
En aquella época, el Real Madrid Juvenil hacía la pretemporada en Cedeira, pero el Racing estaba «boqueando», en palabras de Barceló. No recuerda cual era el presidente de aquel momento, el que fue a hablar con el mismísimo Bernabéu y consiguió aquel partido. Como es natural, el encuentro generó un gran interés e hizo que el campo se llenara, «Si llegaba a ser en un campo tres veces más grande, se llenaba». Pero al final pasó lo que pasó, «ganó el Madrid, claro».
Otro de aquellos momentos fue el partido en Padrón contra el Iria Flavia. «Si el Racing no ganaba, se iba a regionales. Estábamos en tercera». Barceló asegura que aquello habría supuesto la desaparición para el club, pero no fue así. «Se ganó in extremis, faltando cinco minutos para acabar el partido marcó Racing, ganó 1-0 y se salvó».
Después de rememorar estos momentos, Pedro pasa rápidamente por otro recuerdo: un partido en el País Vasco en el que la victoria habría supuesto para el Racing el ascenso a primera, pero que perdió 3-0.
Jugadores de homenaje
Si se le pregunta a este número 1 racinguista por sus jugadores favoritos no se le escucha hablar de goles, estadísticas, velocidad…
Recuerda primero a Víctor Ledo, «un futbolista de aquí, de Ferrol, que lo dio todo por el Racing». Para Pedro, Ledo era «una insignia». Con este jugador tiene además una curiosa anécdota en Mallorca, a donde se marchó para jugar en el Constancia de Inca. Justo allí, en Inca, recaló Barceló en un viaje familiar. Haciendo el tiempo, entró en un bar donde se topó de frente con una gran foto del jugador ferrolano. «¡Coño! ¡Es Víctor Ledo!». La exclamación llamó la atención del camarero, que le preguntó si lo conocía. A un «¡Hombre, si yo soy de Ferrol!» le respondió: «¿Usted es de Ferrol como Víctor Ledo? Está usted invitado».
Ledo era un ídolo en Inca, pero, finalmente, volvió a Ferrol para terminar su carrera deportiva en el Racing.
Luego sale a relucir José Blanco Armesto, Pepiño. Llegado al equipo desde el Celta, «se partió el corazón y algo más por el Racing». Para completar el trío de Barceló llega Pablo Rey, «que también se merece un homenaje».
Pedro reivindica para estos tres jugadores que pasaron por el Racing y dejaron huella un reconocimiento, un homenaje, «Porque son ferrolanos. No son jugadores que vinieron de fuera y estuvieron aquí y destacaron. No, eran de Ferrol y jugaban en Ferrol, en el Racing». Y, aunque solo destaca tres ejemplos, incide en que «habrá más, eh. Que yo no puedo acordarme de todos».
Una afición renovada
En 76 años el Racing ha cambiado de plantilla, de estadio… Lo raro sería que no hubiera cambios en la afición. Pedro lo tiene clarísimo: «Mira, la afición… La afición de Ferrol es muy especial. Por lo menos los de antes».
Este comentario puede sonar a añoranzas del pasado, pero la cosa cambia mientras sigue hablando. «Los de antes, iban al campo a criticar. En cualquier estadio de España y del mundo, la gente va a ver el partido y animar al club de la ciudad, del que son socios. Aquí se iba a criticar. Cuando uno jugaba mal, o hacía un mal pase… ¡Vete, Petardo! ¡Vete para tu casa! ¡No hagas daño al Racing! ¡Déjalo! ¡Vete! Pero esto todos los días. Ahora no».
Para Barceló, el cambio generacional ha sido clave. «El cambio fue debido a eso, a la inyección de juventud que hubo en el estadio y en el club». Él ha notado que desde hace unos 10 años creció el número de gente joven en el estadio. «No paran de animar. Todavía se oye gente que critica y que insulta, pero se oyen más a los que animan. Porque cada vez son más».
«Si aquí no se aguantase no estaba el Racing, ni estaba el Baxi, ni estaba el Parrulo»
La tradición que comenzó con el tío Arturo sigue viva en Pedro, pero él ya tiene relevo. Aunque reconoce que se le fue pasando hacer socia a su hija, lo que califica de «falta personal», con su nieto no hubo excusas, «ya es socio del Racing y está sentado en el asiento a mi lado. Lo que pasa es que para llegar al número uno del abuelo me parece que tiene cinco mil y pico delante y le va a resultar difícil».
«A mí me resultó más fácil. Porque en aquellos tiempos, cinco mil abonados del Racing. ¡Ni de coña! ¡Es que ni de coña! Éramos los de siempre, mil y poco». Explica que en aquel momento los socios se conocían todos. «Nos invitábamos a los cumpleaños de los niños, a las comuniones y cosas así. Porque siempre éramos los mismos». Reconoce que pensó que tras el descenso de la última temporada volverían a esa situación. «Pensé que íbamos a quedar pues los mil quinientos de toda la vida más otros mil quinientos más, tres mil. Bueno, pues van (casi) ocho mil».
«Antes la sociedad, la masa social del Racing, de abonados, éramos personas mayores. Entonces las personas mayores se toman muy a pecho y muy a mal los reveses. Pero es que ahora está la juventud que no estaba antes. Ahora entró la juventud en Racing, y a la juventud es muy difícil quitarla de un sitio. Y si le cogen cariño, más todavía». Esta masa social, según afirma Pedro, es la que cuenta con más juventud en toda la historia del Racing, y queda patente que para él es algo muy importante.
Para terminar, siempre está bien aprovechar el conocimiento ganado con los años. ¿Un consejo para los abonados del Racing? «Que aguanten, lo mismo que aguanté yo». Y es que él lo tiene muy claro: «Si aquí no se aguantase no estaba el Racing, ni estaba el Baxi, ni estaba el Parrulo».
Pero Pedro Barceló también tiene un deseo: «Yo no me quiero morir sin ver al Racing en primera, aunque sea un año, como el Compostela».