Oscar Jaime Rodríguez Cunill | Lunes 20 de octubre de 2025 | 11:27
Conservar el Patrimonio de la ciudad, no es solo un acto voluntario o romántico sino una obligación legal y moral derivada del reconocimiento de su valor público.
El Patrimonio es el legado que nos da pista sobre nuestra historia, tradiciones y la evaluación de nuestra sociedad ayudándonos a comprender quienes somos. El Patrimonio se estima como identidad y cohesión social que define la identidad de un pueblo, fortalece el sentido de pertenencia hasta en estado de guerra, promoviendo la cohesión social y es nuestra responsabilidad trasmitirlo a futuras generaciones para que sea defendido y conocido.
El Patrimonio cultural es una fuente de inspiración para la creatividad y un activo para el desarrollo económico y turístico sostenible. La batalla es día tras día y debemos concienciar a las nuevas generaciones sobre su importancia con el deber de tomar medidas para proteger y conservar los bienes culturales evitando su deterioro.
El reconocimiento al Patrimonio es una responsabilidad de todos, en las calles y en los hogares y cualquier acción debe ser consciente de su impacto, una acción consiente o inconsciente en un bien ya intervenido nos devuelve a un pasado con desprecio.
Evitemos estas acciones, como las de la foto, y ayudemos a mejorar la imagen de nuestra ciudad entre todos, que se puede lograr con calidad creativa para llevar un mensaje digno de todos los que de una forma intervenimos con amor cada día en nuestras acciones.
El deterioro de una imagen Patrimonial intervenida afecta al bien al acelerar su descomposición y perdida de información histórica, alterando la comprensión de la obra original y modificando la integridad y el mensaje trasmitido.
Trabajemos entre todos en lograr una ciudad más bella y con el deseo de seguirla protegiendo y viviendo.
Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.
* Oscar Jaime Rodríguez Cunill (Arquitecto. Miembro fundador de la Oficina del Historiador de la Habana).