FERROL 360 | Miércoles 14 de mayo de 2025 | 11:45
Un vecino de Ferrol se ha sentado este miércoles en el banquillo de la Audiencia Provincial de A Coruña acusado de tráfico de drogas. La Fiscalía lo considera responsable de un envío de más de cuatro kilos de cocaína ocultos en latas de picadillo de carne, procedente de Paraguay, que tenía como destino su domicilio. El acusado, sin embargo, niega los hechos y asegura que otra persona utilizó sus datos sin su consentimiento.
Durante el juicio, celebrado en la sección segunda de la Audiencia, el hombre afirmó que «nunca pidió ni recibió ningún paquete» y que fue «algún toxicómano» de su entorno quien pudo suplantar su identidad. Según su versión, le habrían robado el DNI en un fumadero donde solía acudir y utilizado su nombre, su número de teléfono y una dirección antigua para recibir la mercancía.
El acusado también explicó que el teléfono vinculado al pedido fue adquirido en el mercado negro y que “lo usaban varias personas”, negando que la línea estuviera a su nombre. Su defensa solicita la libre absolución.
La Fiscalía, por su parte, pide para él una condena de siete años de prisión por un delito contra la salud pública. Según su escrito, el 4 de septiembre de 2024 se interceptó en el aeropuerto de Madrid-Barajas un envío sospechoso tras detectar una densidad inusual en su interior. Al abrirlo, se encontraron 48 latas de picadillo de carne con doble fondo, cada una de ellas con cocaína oculta.
La droga —procedente de Luque (Paraguay)— tenía como destinatario al acusado, según sostiene el Ministerio Público, y pesaba más de seis kilos brutos, con un total de 4.007 gramos de cocaína pura al 89%, cuyo valor en el mercado superaría los 147.000 euros.
La vista quedó vista para sentencia.