Los trabajos de exhumación comenzaron el 4 de noviembre con el objetivo de confirmar la localización de la fosa, delimitar sus dimensiones y determinar su grado de alteración debido a la posterior construcción de nichos encima.
El informe histórico previo señala un mínimo de 51 personas, víctimas de la violencia golpista, que fueron enterradas en distintas fechas desde finales de agosto de 1936 hasta 1938. Todos ellos eran hombres y la gran mayoría tenía entre 18 y 30 años, eran marineros, oficiales y suboficiales de Marina, y fueron ejecutados tras ser sentenciados a pena de muerte por un tribunal militar. De forma concreta, los sucesos de mediados de diciembre, con más de 30 asesinatos, constituyen una de las mayores ejecuciones colectivas de las que se tiene constancia en Galicia.
A grandes rasgos, podemos considerar que hemos cumplido con los objetivos iniciales: La intervención de este año contemplaba la realización de una zanja en la parte delantera de los nichos. En el sector, donde se concentra la gran mayoría de las señales de violencia encontradas hasta el momento, aparecen inequívocamente al menos 4 individuos en posición no funeraria, indicando claramente que se trata de un enterramiento clandestino.
En el otro sector, hay un individuo que podría ser alguna de las víctimas que están buscando, pero que no se puede determinar sin completar la excavación, debido a las construcciones de los nichos.
En el otro de los sectores han aparecido 7 individuos, en posiciones aparentemente funerarias, y todos, salvo uno de ellos, en el que parecen observarse señales de violencia en el cráneo. Podría tratarse de un enterramiento clandestino compartido con enterramientos funerarios convencionales, pero también podrían interpretarse todos como enterramientos convencionales. No es posible avanzar más sin exhumar lo que queda debajo de los nichos, considerando que se ha trabajado hasta donde se pudo, tratando de mantener unas condiciones de seguridad óptimas.
Se puede concluir también que se observan diferentes fases y dinámicas de enterramientos y que, según los indicios encontrados, se concentran debajo de los nichos y van a mayor profundidad. Cabe señalar que toda esta información son valoraciones preliminares que necesitan de un tratamiento crítico reflexivo posterior, con una puesta en común con el equipo que tomará su forma definitiva en las memorias de la intervención que se publicarán en el apartado del Plan Cuadrienal de Memoria Democrática de la página web de Nomes e Voces.