MARTA CORRAL | Ferrol | Jueves 1 septiembre 2022 | 11:10
A Marcial Aneiros Rico tuvimos que decirle adiós el pasado mes de octubre, ya casi hace un año. El que fuera guitarrista y gaiteiro con Los Zentholos, el de la generosidad infinita, se iba demasiado pronto por culpa de un cáncer cabrón, como lo son todos. Hablé de él con Pipo Blanco, el cantante de la banda, y a los dos nos salió este artículo que fue de lo más leído en Ferrol360. Y no piensen que esto lo digo por presumir, porque mérito no tengo en ello, sino por dejar constancia de la cantidad de gente que quería a Marci y se sintió reflejada en aquellas palabras.
En la entrevista que les hice a Los Zentholos en 2014, cuando empezaban sus andanzas por los escenarios de Ferrolterra, Marcial me dejó claro que ellos no eran ferrolanos, sino de Canido, donde está su calle Riego y dejó su corazón. Después, ese amor se lo repartió con Meirás, pero esa ya es otra historia con vistas al Muramar. Ahora será el barrio alto el que acoja el más que merecido homenaje a este músico tardío y lo hará en el marco de Las Meninas, más concretamente este domingo 4 de septiembre a las 19:00 horas.
Llamé de nuevo a Pipo este miércoles y respondió al otro lado afónico, como no podía ser de otra forma después de varios ensayos preparando la gran «carallada» que le van a dedicar a Marcial. Explica que la idea surgió de su familia en el entierro, a donde todos los que habían pasado por la banda fueron ataviados con las camisetas customizadas por el propio Marci, esas mismas que piden que lleven el domingo a todos aquellos que la tengan: «Aunque esté roída, que se la pongan, por favor. Él vivía mucho el grupo y hacía todo tipo de merchandising, también banderas y chapas que diseñaba… Llegaba con ellas y repartía. Era así, muy generoso en todos los sentidos».
Llevan preparando el concierto unos seis meses, después de que Eduardo Hermida acogiera también la idea con estusiasmo. «Nos hemos juntado la última tanda de Zentholos con Chapas Pardo, Andrés Bombilla, Mon y Miguel Lunis, y subirán al escenario todos los que formaron parte de este proyecto en alguna ocasión, como mi hermano Coke, Marcial Badía, Cabe García o Fausto Escrigas, entre otros muchos. También estará Rosi, que formó un dúo con él. Tenemos repertorio para estar tocando durante horas, así que ojalá haya respuesta por parte del público», anima Pipo.

De hecho, consciente de que el Racing de Ferrol juega a las 19:30 en A Malata, Pipo les promete a los racinguistas que van a continuar allí cuando acabe el partido para seguir celebrando la vida de Marcial y la victoria contra el Real Madrid Castilla. «En estos días de ensayo en los que él nos ha vuelto a unir de alguna forma desde arriba, hemos recordado muchísimas cosas de cómo era. Disfrutó muchísimo del grupo, fueron unos años en los que cumplió su sueño de tocar por ahí y que nos viese la gente», valora.
«Nunca hablamos de cuando se fuese, pero siempre me dijo que él quería una carallada en el Muramar, algo pequeño, discreto, como era él. Con la familia y los íntimos. Pero ahora tendrá que ser multitudinario y no se merece menos. Mira tú, Marci fue el que nos unió como grupo y el que nos ha hecho volver después de haberle puesto fin al proyecto. Esto es un regalo de él y de la música en el que va a disfrutar desde arriba y nosotros con él».
Recuerda Pipo que se habían perdido la pista durante años cuando un día Marcial lo paró en la calle Alegre para preguntarle si seguía cantando con aquel grupo que tenía, unos primeros Zentholos. «Habíamos coincidido en la Cofradía de Dolores de chavales, pero no nos habíamos vuelto a ver. Me comentó que tenía un local en San Juan, que tocaba la guitarra con Víctor Ledo a la batería, y que me pasase. Al día siguiente, cuando Bombilla era director del instituto de Canido, donde trabajo, me dijo que él también tocaba la guitarra, así que lo liamos y empezamos así».
Le pregunto a Pipo cuál será la canción a la que Marci no podrá evitar hacer los coros desde el cielo y me dice, sin dudarlo, que Lady Madrid, de Pereza: «Se empeñaba siempre en tocarla, él era muy melódico, le encantaban los temas así y los de Pau Donés, pero con cualquiera va a vibrar seguro. Eso sí, le fastidiará que Fausto toque Ferrol con la gaita más afinada que él», avanza entre risas. Con un piso en las alturas, después de haber sido un héroe de barrio escuchando a Burning, Ronaldos y Lou Reed, algunos todavía dudan si va a volver, pero los diarios sí hablan de él porque se fue, pero se ha quedado. Nos vemos en Meninas, Marcial.
