Los 20 puntos negros de Ferrol que traen de cabeza a Urbaser

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FERROL360 | Miércoles 26 mayo 2021 | 13:13

La imagen es mucho más habitual de lo que desearíamos: electrodomésticos, muebles y enseres de todo tipo apilados al lado de los contenedores de basura sin control, limitando el paso de los peatones por las aceras y generando un grave perjuicio para la plantilla de Urbaser. Con un servicio gratuito de recogida de voluminosos para el que basta con llamar por teléfono, parece incomprensible que haya personas que tomen la decisión de abandonar estos residuos a su suerte; pero sucede y vamos a señalar cuáles son los 20 puntos donde más enseres se abandonan en Ferrol.

Estas 20 ubicaciones urbanas —también sucede en las zonas rurales, pero ese será otro artículo—, son lugares sobradamente conocidos para el personal que se encarga de la recogida de basuras y también para el área específica de voluminosos, que trabaja de lunes a viernes acudiendo a la llamada de los ciudadanos. Todos aquellos residuos que no podemos depositar en los colectores debemos llevarlos al Punto Limpio (carretera de Catabois, kilómetro 3,7); sin embargo, si por su volumen no podemos transportarlos, bastará con llamar al 981 326 900 y seguir las instrucciones para que Urbaser los recoja en el lugar y fecha acordados.

Pero este procedimiento sencillo no se sigue en un gran porcentaje de casos, distorsionando por completo el servicio habitual. Hablamos con responsables de Urbaser para saber qué supone para ellos hacer frente a la recogida de estos enseres depositados ilegalmente en la calle y nos explican que su batalla empieza ya el domingo, cuando los compañeros que realizan la recogida diaria de basuras dan parte de la existencia de acumulación de voluminosos de los que no se tiene constancia en la central.

«Damos prioridad a las recogidas oficiales, aquellas que se realizan después de que hayan llamado al teléfono para pedir cita, y después dedicamos todo nuestro tiempo a limpiar los enseres acumulados ilegalmente», explican, añadiendo que hay días en los que tienen que sacar a mayores otro camión de recogida porque el trabajo es extraordinario. Observan que esta práctica no responde a días específicos, pero sí es muchísimo más habitual en estos 20 lugares que hemos señalado en el mapa: «Los responsables viven en portales cercanos, porque suelen dejarlos en el lugar más próximo a su vivienda», subrayan.

En Ultramar ocurre en la calle Sánchez Calviño, número 65, y en la calle República Argentina, 40. En el Ensanche A se acumulan más enseres en la calle Perbes, 24, en la Río Xuvia y en la calle Río Lérez. También está en la lista el antiguo campo de fútbol de San Xoán y las viviendas de San Pablo, en Catabois. La totalidad del barrio de Recimil y en Caranza en la calle Lepanto, calle Padre Feijóo, calle Ejército Español, calle Alcalde Quintanilla Martínez, calle Enrique Granados, calle Pedro Carvajal, calle Masaia y Emilia Pardo Bazán. Asimismo, Urbaser señala en Ferrol Vello la calle Manuel Comellas, en Canido la Celso Emilio Ferreiro, en Esteiro la Álvaro Cunqueiro y enfrente de Vila dos Piñeiros, en A Malata (Serantes).

Muebles, colchones, electrodomésticos y escombro de realizar obras en las viviendas son los desechos más habituales que se encuentran. «Muchos creen que cuando dejen sus enseres habrá alguien que quiera quedarse con algo y se lo lleve, pero esta práctica lo que consigue es que se esparza todavía más la basura y tengamos la vía pública completamente repleta de residuos fuera de los contenedores». Si no son los propios trabajadores de Urbaser los que dan el aviso, lo hacen también las asociaciones vecinales, que suelen ponerse en contacto con la concejala de Servicios, Ana Lamas.

«Queremos facer un chamamento á colaboración cidadá porque esta práctica, que moitas das veces se fai por descoñecemento do servizo de recollida de balde que ofrecemos, xera un grande descontrol para os traballadores e traballadoras da concesionaria, un cadro de persoal que non deixou de traballar durante a pandemia como servizo esencial que son. Non pode ser que saian prexudicados, por iso facemos un chamado á solidariedade con estas persoas que lograron que a recollida de lixo non se resentira en ningún momento», reclama Lamas.

Y es que, precisamente, los grandes perjudicados por esta práctica que, como veremos más adelante, conlleva sanciones, son los trabajadores y los propios vecinos. Estos últimos porque se ven obligados a esquivar los enseres al salir de su casa o al transitar por la acera. Para los primeros, además de los problemas ya enumerados, les supone un desvío de personal: «En Esteiro y Caranza los contenedores son de carga lateral, así que podría recogerlos un camión llevado por una sola persona, pero tenemos que contar con un operario a mayores para apartar los voluminosos y recoger las bolsas que se empeñan a dejar fuera del contenedor», explican desde Urbaser.

Los vecinos que lo hacen bien

No obstante, estos comportamientos incívicos no están firmados por la mayoría de los ferrolanos, ni mucho menos. Los datos de recogida de residuos del pasado año 2020 constatan que la empresa Urbaser recogió más de 34.000 toneladas. Si durante los meses después del confinamiento se incrementaron los kilos de enseres con respecto al año pasado, por la renovación de las viviendas (875.340 frente a los 814.230 de 2019), también se ha usado más el contenedor amarillo (1.122.700 kilos, 96.380 más). «As cifras de reciclaxe son positivas e iso é moi importante porque temos que seguir dando pasos adiante neste aspecto», analiza la concejala Ana Lamas.

No obstante, además de cuidar el medio ambiente, ser sostenibles y cívicos, debemos cumplir con los protocolos si no queremos arriesgarnos a ser sancionados, sobre todo aquellas personas que siguen dejando voluminosos donde no deben o incluso deshaciéndose de ellos en el monte. La Ley 10/2008 de 3 de noviembre de residuos de Galicia es muy clara a la hora de especificar sanciones que van de los 600 a los 2 millones de euros según la gravedad de la práctica, sin perjuicio de responsabilidades civiles y penales a mayores.

Las infracciones muy graves contemplan, entre otras, el abandono, vertido o eliminación incontrolada de residuos peligrosos, que llegasen a producir un daño o deterioro grave para el medio ambiente o que hayan puesto en peligro la salud de las personas. Las graves tipifican el abandono, vertido o eliminación de cualquier tipo de residuos no peligrosos, siempre que no se haya puesto en peligro ni la salud de las personas ni se haya producido un daño grave al medio. Por último, las leves sancionan el abandono o vertido de residuos derivados del consumo privado en la vía pública y espacios públicos.

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