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Las cuatro torres de la térmica de As Pontes ya son historia: Endesa culmina la espectacular voladura

Endesa ha completado este jueves uno de los hitos más relevantes y complejos del proceso de desmantelamiento de la central térmica de As Pontes con la voladura controlada de las cuatro torres de refrigeración, unas estructuras de casi 100 metros de altura que durante décadas formaron parte del paisaje industrial del municipio.

La actuación supone un importante avance dentro del proyecto de demolición de la antigua planta de carbón, que ya supera el 40% de ejecución en la denominada isla de potencia y mantiene el objetivo de concluir esta fase en julio de 2028.

La demolición de las torres ha requerido meses de planificación y un exhaustivo dispositivo de seguridad. Antes de la voladura se analizaron la resistencia estructural de las construcciones, la dinámica de la caída, las vibraciones, las direcciones de desplome y todas las medidas necesarias para minimizar cualquier afección al entorno.

El operativo contó con la participación de la Guardia Civil, incluida la unidad Pegaso para el control de drones, la Guardia Civil de Tráfico, la Policía Local, Protección Civil, los Bomberos de As Pontes, el Concello, la Deputación da Coruña, la Axencia Galega de Infraestruturas y la coordinación con Redeia debido a la proximidad de la subestación eléctrica.

Torres de 99 metros y 45.000 toneladas de residuos

Las cuatro torres derribadas eran estructuras de hormigón armado con forma hiperboloide, de 99 metros de altura, 84 metros de diámetro en la base y 57 metros en la coronación. Cada una pesaba alrededor de 11.245 toneladas, lo que eleva el volumen total de materiales derribados a unas 45.000 toneladas.

Para minimizar la emisión de polvo durante la demolición se instalaron 12 cañones nebulizadores de agua alrededor de las estructuras, una medida incluida dentro de las exigencias ambientales del proyecto.

Más del 90% de los residuos tendrán una nueva vida

Uno de los aspectos destacados del desmantelamiento es el compromiso con la economía circular. Las aproximadamente 45.000 toneladas de residuos, formadas principalmente por hormigón y acero, serán gestionadas conforme a la normativa ambiental y más del 90% serán valorizadas.

El hormigón se reutilizará como material de relleno dentro de la propia obra por su carácter inerte, mientras que el hierro será recuperado para nuevos usos industriales, un proceso que permite considerar la actuación prácticamente como de «residuo cero».

Más de 160 trabajadores participan cada día en la obra

Las obras de desmantelamiento mantienen actualmente una media superior a 160 trabajadores diarios, de los cuales alrededor del 40% corresponde a mano de obra local, lo que convierte el proyecto en un importante motor de empleo para la comarca durante esta fase de transición.

Además del derribo de las torres, ya han concluido los trabajos en el antiguo parque de Saa y Espiñaredo, mientras que las actuaciones avanzan en las instalaciones de desulfuración de gases y continúan también en las zonas de calderas y turbinas.

Con la desaparición de las cuatro torres de refrigeración, As Pontes deja atrás otro de los elementos más emblemáticos de la que fue durante décadas una de las mayores centrales térmicas de España y continúa avanzando hacia la culminación de un proceso de desmantelamiento que prevé finalizar la isla de potencia en 2028, antes de afrontar las labores de clausura definitiva de los sistemas exteriores.