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El incendio de Recimil deja cuatro heridos graves y reabre el debate por la falta de efectivos de bomberos en Ferrol

FERROL360 | Jueves 19 de febrero de 2026 | 17:14

El grave incendio registrado en la madrugada de este jueves en el barrio de Recimil, en Ferrol, ha dejado una profunda huella en la ciudad. Cuatro personas continúan ingresadas en estado grave, entre ellas un menor de tres años y un bombero que ha sufrido la amputación de una pierna, mientras el suceso ha reabierto el debate entre el cuerpo de bomberos y el gobierno municipal por la escasez de efectivos en el servicio de emergencias.

Un rescate límite en plena madrugada

El fuego se declaró alrededor de las 05.45 horas en una vivienda situada en el número 7 de la calle Álvarez de Sotomayor, en un edificio de bajo y dos alturas cuya planta superior resultó gravemente afectada por las llamas y el humo. En el interior se encontraban una mujer de 24 años, un menor de tres, y un joven de 19 años, vecino de la familia. Durante el operativo de rescate también resultó herido de extrema gravedad un bombero de 48 años, con 23 años de antigüedad en el cuerpo.

Las cuatro víctimas fueron trasladadas inicialmente al hospital Arquitecto Marcide de Ferrol, pero debido a la gravedad de su estado fueron derivadas posteriormente al Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac).

Según el parte médico oficial, el menor permanece ingresado en la Unidad de Quemados con pronóstico reservado, mientras que los tres adultos presentan pronóstico grave. La mujer sufre quemaduras de segundo grado en manos y pies-además de intoxicación por inhalación de humo-,el joven de 19 años fue rescatado en parada cardiorrespiratoria y el bombero, que resultó herido durante la intervención, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente este mismo jueves, procedimiento que derivó finalmente en la amputación de su pierna.

Fuentes del operativo explican que cuando los primeros efectivos llegaron al lugar se encontraron con una escena límite. La mujer y el niño estaban asomados a una ventana del último piso, aparentemente a punto de lanzarse al vacío ante la imposibilidad de escapar por el interior. Los bomberos desplegaron la autoescalera y lograron evacuar primero al menor y después a la mujer.

Fue durante esa maniobra cuando se produjo el grave accidente: la pierna del bombero quedó atrapada entre los peldaños de la autoescalera, provocándole lesiones irreversibles. Mientras tanto, otros cinco efectivos del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Narón accedieron al interior del inmueble y lograron sacar al joven, que se encontraba inconsciente.

Las fuertes rachas de viento complicaron notablemente las labores de extinción, en un incendio que obligó a movilizar a bomberos de Ferrol y Narón, tres patrullas de la Policía Local, otras tres de la Policía Nacional y cuatro ambulancias medicalizadas. La Policía Científica investiga ahora las causas del incendio, aunque las primeras hipótesis apuntan a una estufa como posible origen del fuego.

Los bomberos denuncian falta de efectivos: «era un desastre anunciado»

El suceso ha provocado una reacción inmediata del cuerpo de bomberos, que ha expresado públicamente su dolor y su indignación. En un mensaje difundido en redes sociales, los efectivos aseguraron sentirse «devastados» y afirmaron que lo ocurrido era «un desastre anunciado».

Denuncian que el turno de aquella noche contaba únicamente con tres bomberos operativos y un telefonista, cuando los informes de prevención establecen un mínimo de siete efectivos por guardia.

«Se llega a esta situación por falta de medios personales», señalan, asegurando que de haberse contado con más personal el accidente podría haberse evitado. «Si fuésemos siete, habría dos personas en la cesta y no una sola», lamentan, subrayando que llevan más de dos meses alertando formalmente de esta situación.

José Manuel Rey Varela: «Despregamos todos os efectivos que estaban á nosa disposición»

Horas después del incendio, el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, compareció en rueda de prensa acompañado por la concelleira de Seguridade y el jefe del servicio de bomberos para trasladar su apoyo a las víctimas y explicar el dispositivo activado.

«Despregamos todos os efectivos que estaban á nosa disposición para atender esta emerxencia», afirmó el regidor, defendiendo que el número total de bomberos movilizados —ocho, sumando los de Ferrol y Narón— era «razoable segundo criterios técnicos».

Rey Varela desvinculó el accidente del conflicto laboral existente en el cuerpo y aseguró que se ha ordenado documentar minuciosamente todo lo ocurrido. «Hai que determinar exactamente as circunstancias e as causas dese accidente», señaló, apelando a la prudencia mientras avanza la investigación.

El alcalde reconoció también que la situación urbanística del barrio de Recimil presenta importantes dificultades, aunque evitó entrar en valoraciones sobre el estado del inmueble o la posible ocupación ilegal de la vivienda, asegurando que en estos momentos la prioridad es la atención sanitaria de las personas afectadas.

Mientras el acceso al edificio continúa restringido y los vecinos afectados siguen sin poder regresar a sus viviendas, el incendio ha dejado algo más que un balance humano dramático: ha encendido un profundo debate institucional sobre la dotación de medios y las condiciones de trabajo de quienes intervienen en situaciones límite.

En una ciudad aún conmocionada por lo ocurrido, la evolución de los heridos y las conclusiones de la investigación marcarán los próximos pasos en un episodio que ya ha reabierto viejas tensiones y ha colocado la seguridad pública en el centro del foco.