Ortegal Oil, una empresa que apuesta por lo local desde 1928

Antonio López Ruval, Ortegal Oil

FERROL360 | Martes 2 de marzo de 2026 | 10:20

En 1928, cuando vender combustible era un monopolio del Estado y las carreteras poco tenían que ver con las actuales, un vecino de Ortigueira emprendió un viaje hasta Madrid en un coche de la época para conseguir una autorización que cambiaría el rumbo de su familia.

Aquel hombre era Antonio López Pedre. Casi un siglo después, su nieto, Antonio López Rubal y sus hermanos, dirige lo que hoy es Ortegal Oil, una empresa energética con fuerte implantación en Ferrolterra y A Mariña lucense, que combina tradición familiar, expansión medida y defensa del empleo estable.

Los orígenes: un surtidor delante de la tienda

«Todo empezó con mi abuelo, que tenía una tienda donde arreglaba cacharros y vendía bicicletas», explica López Rubal. En aquella época, vender combustible no era lo habitual. Pero su abuelo fue visionario.

«Hay que ponerse en la época. Tuvo que ir en persona desde Ortigueira hasta Madrid en un coche de aquel tiempo para conseguir el carné que le permitía vender combustible», relata.

El permiso llegó a finales de 1928. El primer «punto de venta» no era una gasolinera como tal: era un surtidor instalado en la acera, frente al comercio familiar. La primera estación de servicio formal no llegaría hasta 1962, en la entrada de Ortigueira.

primera gasolinera en Ortigueira

Segunda generación: expansión y alianza con petroleras

El relevo lo tomó su hijo, Antonio López Guntín, padre del actual director. En los años 70 abrió una nueva estación en Moeche y consolidó el negocio familiar. Durante décadas trabajaron como gasolineras «abanderadas» de Repsol, bajo contratos largos y exigentes. Más adelante también mantuvieron acuerdos con Galp. La ruptura con las grandes petroleras llegó en los años 90. «En aquella época las rupturas no eran cómodas. Eran contratos muy duros y muchas veces acababan en los tribunales», recuerda.

Finalmente, los desacuerdos se resolvieron de forma amistosa, y la empresa comenzó a operar como gasolinera libre, comprando combustible fuera de las grandes marcas.

Ortegal Oil: gasolinera libre

Antonio López Rubal, licenciado en Administración y Dirección de Empresas, se incorporó al negocio en 2003 junto a su hermana María López. Ella asumió la distribución de butano en el polígono de Río do Pozo; él se centró en las estaciones de servicio.

La expansión hacia la comarca de Ferrolterra comenzó en 2005 con la apertura de la estación de Vilar do Colo (Fene). Después llegarían Río do Pozo (2013), nuevas instalaciones en Ortigueira y, más adelante, una estación en Viveiro en 2020. El crecimiento fue constante pero prudente.

«Nuestros proyectos van de uno en uno. No queremos abrir 200 gasolineras en cinco años. Las atendemos nosotros mismos», afirma.

El desafío de las gasolineras low cost

En los últimos años, el sector ha cambiado radicalmente con la irrupción de las estaciones low cost. Más que el precio del barril de petróleo, lo que realmente afecta al negocio —según explica— son los impuestos, la fiscalidad y lo que considera competencia desigual.

Frente a ese modelo deslocalizado y despersonalizado que implantan las Low cost, Ortegal Oil reivindica la máxima calidad de su combustible gracias a la tecnología ADERCO, la inversión en el rural, el empleo estable y servicios adicionales. En la estación de Ortigueira cuentan con tienda, taller, boxes de lavado y, como combustibles alternativos, surtidor de GLP y cargador eléctrico.

«Nosotros pagamos sueldos justos, cotizamos por todas las horas, no hacemos rotación constante de personal. La gente que trabaja con nosotros es gente que ha crecido con la empresa y también son nuestra familia».

Una empresa 100% local

Lejos de grandes campañas de marketing, Ortegal Oil ponen en valor la cercanía. Patrocinan clubes deportivos, comisiones de fiestas, pilotos de rally, deportistas locales e incluso colaboran con centros de Formación Profesional.

El modelo es claro: reinvertir en la comarca. «No tenemos un departamento en Madrid. Si hay un problema o una idea, me llaman a mí directamente».

Mirando al futuro: incertidumbre energética y crecimiento en Galicia

El debate sobre el fin del diésel, los combustibles sintéticos y el coche eléctrico marca el futuro del sector, «Es evidente que ante la incertidumbre que existe cualquier paso que damos lo hacemos con prudencia, pero el futuro del combustible ya es hacia una tendencia vegetal, y eso sí sabemos que marcará el futuro».

La empresa ya está adaptando sus tiendas para poder ofrecer más servicios, uno de las apuestas es la instalación de tiendas expres de Claudio, un proyecto en colaboración directa con la cadena de supermercados. «Pero el crecimiento será moderado y centrado en Galicia», explica Antonio.

«No queremos ser una multinacional. Queremos seguir siendo una empresa local».

En un contexto de transición energética e incertidumbre regulatoria, Ortegal Oil apuesta por la convivencia de modelos: combustibles tradicionales, sintéticos y puntos eléctricos. Porque si algo ha demostrado la empresa desde 1928 es la capacidad de adaptación.

De un surtidor en la acera de Ortigueira a una red consolidada en Ferrolterra y A Mariña, la historia de Ortegal Oil es la de una empresa familiar que ha sobrevivido a monopolios, rupturas contractuales, crisis energéticas y nuevas competencias sin dejar de mirar y apostar por su territorio, con una idea clara: «crecer sí, pero sin dejar de ser de aquí».