La empresa ferrolana, Cafés Artabria, marca un hito en emprendimiento femenino con más de 3 millones generados

Laura Periscal, CEiO de Cafés Artabria

ALICIA SEOANE | Viernes 13 de marzo de 2026 | 11:50

Hay proyectos que nacen con una idea. Y hay otros que nacen con una comunidad. Artabria pertenece claramente al segundo grupo. Lo que comenzó como una apuesta por el emprendimiento femenino, el trabajo en red y un modelo de distribución colaborativa, se ha convertido en apenas unos años en un fenómeno empresarial que no deja de crecer. Y los números del último ejercicio lo demuestran con claridad.

2025 ha sido el año en el que Artabria rompió definitivamente su techo de cristal. La plataforma cerró el año con 3.040.000 euros de generación de negocio, una cifra que supone un crecimiento del 183% respecto al año anterior.

Pero, detrás de las cifras, hay algo más importante: las historias personales de cientos de mujeres que han encontrado en este proyecto una oportunidad real para emprender.

Un crecimiento que se reparte

Si algo diferencia a Artabria de otros modelos empresariales es su filosofía. Aquí el crecimiento no se queda en la empresa: se reparte entre quienes forman parte de la red. «Si Artabria gana, tú ganas», explican desde el proyecto.

Ese principio se traduce en cifras muy concretas. De los más de tres millones generados en 2025, 1.976.000 euros fueron repartidos entre las distribuidoras en forma de márgenes de beneficio y bonificaciones. Más de la mitad de todo lo facturado.

Porque, como defienden desde la organización, «en Artabria non es un número, es o motor que fai que todo isto funcione».

Inauguración Cafés Artabria

Un cliente fiel: la clave del modelo

El éxito del proyecto también se explica por la respuesta del mercado. Los clientes finales han demostrado una fidelidad poco habitual. El gasto medio anual por cliente roza los 1.000 euros, un indicador que refleja la confianza en los productos y la estabilidad del modelo.

Desde Artabria destacan que este dato es especialmente relevante para quienes forman parte de la red de ventas. Un cliente fiel no solo significa confianza en el producto. También significa estabilidad económica para quien lo vende. «Que una persoa invierta casi 1.000 euros al año en nuestros productos demuestra una confianza real en su calidad», explican.

Y ahí está el verdadero motor del proyecto: un modelo de negocio rentable para las emprendedoras, donde cada venta genera un ingreso directo.

De Ferrol al mundo

Aunque Ferrol sigue siendo el corazón del proyecto, Artabria ha dejado de ser un fenómeno local. La red está presente en todas las provincias de España y ha dado el salto internacional. Actualmente existe una comunidad activa en 12 países europeos.

Portugal, Francia, Bélgica, Italia, Alemania, Suiza, Irlanda, Andorra, Luxemburgo, Liechtenstein o Reino Unido forman parte ya del mapa de Artabria. Un crecimiento que ha llevado a la marca a cruzar fronteras sin perder su identidad de origen. Porque, como recuerdan desde la organización, todo empezó en Ferrol.

Inauguración Cafés Artabria

Una comunidad que crece

Pero más allá del negocio, Artabria se define sobre todo como una comunidad de emprendedoras. Hoy son 2.113 mujeres las que forman parte de la red. Solo en el último año se incorporaron 509 nuevas emprendedoras, una cifra que refleja el interés creciente por este modelo de emprendimiento flexible.

Y hay otro dato que demuestra la solidez del proyecto: el 35% de las emprendedoras que comenzaron el año mantuvieron una actividad constante durante todo el ejercicio. No es solo entusiasmo inicial. Es continuidad.

Otro de los pilares del proyecto es la formación. Durante 2025 se impartieron más de 200 horas de formación gratuita, desde sesiones online semanales hasta encuentros presenciales. El más importante de ellos tuvo lugar, cómo no, en Ferrol, donde la comunidad se reunió para compartir experiencias y seguir construyendo red. Porque el objetivo no es solo vender. Es crecer juntas. «No queremos que ninguna emprendedora esté sola en este proceso», explican desde la organización.

El reto de 2026

Tras un año récord, la pregunta inevitable es qué vendrá después. Desde Artabria aseguran que el objetivo sigue siendo el mismo: consolidar un modelo donde la mayor parte del valor generado recaiga en quienes hacen posible el proyecto.

Actualmente, las distribuidoras reciben hasta el 80% del valor repartido dentro del sistema, una cifra que resume bien la filosofía de la empresa. El desafío para 2026 es seguir creciendo sin perder esa esencia.

Porque, como demuestra la historia de Artabria, cuando una comunidad se organiza, el techo de cristal deja de ser un límite y se convierte en un recuerdo.