FERROL360 | Miércoles 11 abril 2018 | 00:00
La sección primera de la Audiencia Provincial de Castellón juzga desde este martes a dos acusados por actuar como falsos médicos y homeópatas, entre los que figura el ferrolano José Manuel López Pérez, conocido como Coté. Habrían tratado a 42 pacientes en la localidad castellonense de Vinaròs, pero ya declararon que no diagnosticaron enfermedades de gravedad.
Al inicio del juicio, han defendido la autenticidad de sus titulaciones, aunque el ferrolano ha alegado que no tiene homologación en España. En la sesión estuvieron presentes un primer médico y el propio Coté, que también trabajó en esa ciudad, así como una mujer, esposa de uno de los acusados y administrativa en la clínica levantina bajo sospecha.
Una cuarta citada es la doctora que coordinaría los tratamientos médicos y que está en paradero desconocido. La Fiscalía pide 19,5 y 23,5 años de cárcel por delitos de intrusismo, estafa y contra la salud pública, así como una docena de delitos de lesiones.
Acusados
La presidenta de la Asociación de Afectados de Intrusismo Médico-Sanitario, Esther Fontán, relató ante el juzgado que el colectivo perjudicado por estas prácticas siente «cierto alivio» al ver a los denunciados en el banquillo. Deseó que este hecho «sea el principio del fin de este tipo, que debería estar en la cárcel», dijo, por dañar a «casi 170 personas».
En su comparecencia, López Pérez arguyó que estudió «medicina osteopática» en Estados Unidos, no homologado en España, rechazando contestar a Fiscalía y acusaciones. Afirmó que no «trató» a los pacientes denunciantes, sino que los «observó» o aconsejó.
A su juicio, el proceso abierto por su actividad en Ferrol es «un fraude procesal absoluto». El relato, dijo, se basa en «cosas mendaces» y en el «afán de dinero» de Fontán. La vista prosigue este miércoles con las declaraciones de afectados y peritos, retomándose los días 17 y 18 de este mismo mes.