
FERROL360 | Miércoles 23 mayo 2018 | 20:38
Tres años de mandato provocaron otro cruce de acusaciones entre gobierno local y PP de Narón. El grupo de la oposición atribuyó a Terra Galega una «etapa del chanchullo hereditario» ante la «llegada de la nueva alcaldesa, Marián Ferreiro», a la que achacó «parálisis en la gestión del municipio» y que fuese «elegida en los despachos y no por los vecinos».
Su portavoz, Marcos López Balado, habló de un «proceso hereditario dentro de Tega». «Es una pena que ni su propio partido creyese en ella en el 2015 para ser candidata y hayan tenido que recurrir a esos chanchullos sucesorios», reprochó, aludiendo a una «situación de bloqueo y parálisis» en un Concello, afirman, en «retroceso desde la salida del anterior alcalde».
El edil sostuvo que el problema «se ha agravado», con un presupuesto «sin entrar en vigor a finales del mes de mayo». Sobre el pacto de gobierno municipal con PSOE y BNG, arguyó que no se ha cumplido «ni uno solo de los puntos pese a tener mayoría suficiente».
Respuesta
La alcaldesa replicó poco después. Marián Ferreiro afirmó que los «veciños de Narón elixiron nas urnas nas pasadas eleccións que gobernara o equipo de Terra Galega, rozando unha maioría absoluta e con José Manuel Blanco á cabeza nunha lista na que eu fun de número dous». Por contra, destacó que López Balado era número 3: «O argumento o deixaría sen lexitimidade a el mesmo».
Consideró que no es «oportuno que empregue» esas justificaciones y le arrogó «moito nerviosismo» con sus declaraciones. A su juicio, «moi mal lles deben ir as enquisas para adicarse a realizar este tipo de afirmacións en lugar de facer oposición seria e construtiva polo benestar dos veciños de Narón, que é para o que foron elixidos».
En torno a su entrada como regidora, espetó al PP que Blanco «anunciou desde o principio a súa retirada por xubilación, mentres que en Madrid ou Murcia os números dous -de los populares- accederon ao cargo logo de graves casos de corrupción». La formación, concreta, no es «o partido máis indicado para falar de chanchullos nin dar leccións de ética».