Las carabelas portuguesas han comenzado a dejarse ver en diferentes arenales de Ferrolterra, coincidiendo con el mes de agosto y con la llegada de miles de bañistas a las playas de la comarca. Por el momento, la situación está lejos de alcanzar las dimensiones registradas el verano pasado, pero los servicios de salvamento ya mantienen la vigilancia ante la posible aparición de nuevos ejemplares.
En Ferrol se ha constatado la presencia de algunas carabelas portuguesas en las playas de Ponzos y Santa Comba. También Valdoviño ha detectado ejemplares en los últimos días, lo que ha llevado a mantener una especial atención sobre sus arenales.
En este municipio, durante la jornada del domingo fueron localizados y retirados alrededor de una veintena de ejemplares en las zonas de A Percebelleira y Outeiro. Por el momento, durante este lunes no se han detectado nuevos organismos.
Valdoviño mantiene activo el dispositivo de vigilancia
El servicio de salvamento de Valdoviño permanece atento a la evolución de la situación para actuar en caso de que vuelvan a aparecer carabelas portuguesas en la costa.
Desde el Concello recuerdan que, si se localizan nuevos ejemplares, «izarase a correspondente bandeira para advertir da súa presenza» Además, si la cantidad de organismos detectados o las circunstancias lo hacen necesario, se podría llegar a prohibir temporalmente el baño.
La presencia de estas especies obliga a extremar la precaución, especialmente entre los bañistas que frecuentan las zonas donde se han producido los avistamientos.
Una presencia todavía puntual
A diferencia de lo ocurrido el verano pasado, cuando la aparición masiva de medusas obligó a colocar banderas rojas en diferentes playas de la comarca, la situación actual es, por ahora, puntual y localizada.
Los primeros ejemplares han aparecido en distintos puntos de la costa de Ferrolterra, pero no se ha registrado de momento una llegada masiva que afecte de forma generalizada a los arenales.
Las carabelas portuguesas, fácilmente reconocibles por su característica estructura azulada que flota sobre el agua, pueden provocar picaduras muy urticantes, por lo que se recomienda no tocar ejemplares que aparezcan en el agua o sobre la arena.
Desde los servicios de salvamento se pide a los bañistas que permanezcan atentos a la señalización y a las indicaciones de los socorristas, especialmente en las playas donde se hayan producido avistamientos.
La llegada de estos organismos es relativamente habitual durante los meses de verano, especialmente en agosto, cuando determinadas condiciones marítimas y de viento pueden favorecer su aproximación a la costa.

