
MARTA CORRAL | Ferrol | Domingo 31 diciembre 2017 | 12:21
Óscar tiene 10 años y es un apasionado del surf. Practica en la escuela Pantín Surf Camp y se ha convertido, gracias a su simpática carta a los Reyes Magos, en uno de los primeros niños de todo el mundo en recibir su regalo desde Oriente. Esta es su historia.
Nuestro pequeño surfista escribía ya en el mes de septiembre su misiva dirigida a Sus Majestades pero, eso sí, la envió haciendo una pequeña parada en Crest Surfboards, la marca de tablas artesanales y personalizadas con sello ferrolano que lo está petando desde su local de Ultramar.

Óscar adjuntaba en su carta una imagen de la tabla que quería para él y emplazaba a Vito y Silvia, responsables de Crest, a hablar con su monitor para saber exactamente el tamaño que necesitaría. Confirmados los datos, la maquinaria se puso en marcha. Solo faltaba saber si Óscar se había portado lo suficientemente bien.

Las tablas de surf también son para el invierno
Una vez que Melchor, Gaspar y Baltasar contrastaron la información obtenida sobre el comportamiento de Óscar, dieron la señal oportuna a Crest para que se pusieran manos a la obra, diciéndoles además que podría recibir su regalo unos días antes de la Noche de Reyes, algo muy poco común.
«A ver si logras tener la tabla acabada antes de nuestro día, Vito, porque así Óscar podrá disfrutarla durante sus vacaciones», escribía Baltasar al shaper ferrolano. Dicho y hecho.
«Cuando la ilusión de un niño es tener una tabla de surf, nos manda una carta en septiembre, y en nuestras manos está cumplir su sueño, ¿qué podíamos hacer nosotros?», explica Silvia, agradecida de que Crest haya sido «partícipe de esta bonita historia».