
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | As Somozas | Domingo 5 marzo 2017 | 21:25
La frustración se duplica cuando alguien se esfuerza y no obtiene recompensa. Eso le pasa al Somozas, que ofrece guerra cada minuto, pero que sigue padeciendo inyecciones de dinamismo que no pasan de esporádicas. Y al que parece que cada inclemencia le deja acariciando el naufragio.
Su fragilidad ha venido acompañada de este domingo de una actuación arbitral discutida desde caseta y grada ante un Caudal Deportivo carente de argumentos contundentes. Sin embargo, le llegó con cuatro minutos de partido para abrir la cuenta a su favor.
Annunziata, que solamente cinco después tendría que dejar el campo por molestias, abocaba a remar. Otra vez. Duelo por todo lo húmedo en una tarde fría y desde la parte complicada de la tabla. A partir de la indefinición del principio, tocaba despertar y concretar.

Arkaitz Ruiz estrenaba vías de ataque allá por el 8 desde la banda. Agolpados en su propia zona y con Íñigo en el once desde el primer minuto, evitando la condición de refresco de jornadas anteriores, los verdiblancos eran incapaces de extender su dominio a área rival.
En el ecuador del período de apertura, otro empujón asturiano, que acabarían siendo anecdóticos en el tiempo final. Óscar Sielva se empleó a fondo, como también un notable Keko. La grada no perdió el ánimo, aunque por momentos contenía la respiración.
Las paradas de Molina volvieron a evitar males mayores y van camino de convertirse en tradición en el Alcalde Manuel Candocia. Se mascaba la tensión, cada decisión del colegiado y cada gesto del contrincante era escrutado y merecía reproche.

Un penalti, el primero de la tarde, ponía las cosas más complicadas si cabe. Pesaba el 0-2 y el Somozas se tuvo que apoyar en su retaguardia para atajar la enésima embestida. El encuentro se tornaba algo más turbio y los cambios aparecieron con rapidez.
La entrada de Javi Rami dio un buen puñado de minutos de frescura y poderío físico. Su ayuda permitió alguna ocasión, como un disparo desviado de Arkaitz Ruiz, a solas por el costado. Los mineros se apiñaron paulatinamente a causa de la presión de los locales, impotentes pese a su tibia recuperación.
Un pollo sin cabeza que regresaba a zona de Molina. Otra pena máxima alteró el aspecto. Y eso que se perdonó la expulsión del meta foráneo. Transformó Arkaitz Ruiz y sonó el descanso. Cómo cambió el panorama. Al regreso, la sucesión de ocasiones imprimió carácter al cuadro anfitrión.

Firmó el empate Antonio Amaro en el 59 y la esperanza se recobraba. El asedio a la portería asturiana suponía la traducción de un buen planteamiento, pero se fallaba en el último milímetro. Seguía echándose de menos dureza, efectividad al remate.
Más que nunca, merecía el botín un Somozas entregado al ataque. La zaga visitante, sin grandes maravillas, repelió las pretensiones de los de Stili. Un punto vuelve a saber a poco en la lucha sin descanso por asomar la cabeza. Se agota el tiempo.
FICHA TÉCNICA
Somozas: Molina, Sergio Pereira (Cristian Pérez en el 46), Toni Medina, Pablo González (Javi Rami en el 30), Antonio López, Roberto Baleato, Antonio Amaro, Keko (Iván Pérez en el 85), Íñigo Rodríguez, Óscar Sielva y Arkaitz Ruiz
Caudal Deportivo: Bussmann, Cristian, Invernón, Colo, Saavedra, Óscar Pérez, Jaime, Ernesto (Roni en el 53), Annunziata (Richard en el 9), Javi Sánchez (Quero en el 86) e Iván Fernández
Goles: 0-1, Annunziata, minuto 4; 0-2, Óscar Pérez de penalti, minuto 24; 1-2, Arkaitz Ruiz de penalti, minuto 45; 2-2, Antonio Amaro, minuto 59
Árbitro: Germán Cid (Castilla y León), que ha amonestado a los locales Toni Medina, Sergio Pereira y Óscar Sielva y al visitante Bussmann
Incidencias: Alcalde Manuel Candocia, 300 espectadores