
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Martes 29 marzo 2016 | 17:41
«¡Cómo no se iba a acordar!». La sorpresa de la visita real a Ferrol emerge en A Graña. Se llama Josefina Castro y fue profesora de Felipe VI en su más tierna infancia. Encargada de introducirlo en el mundo de la música, Castro pasó la Semana Santa en la ciudad naval y quiso reencontrarse con su alumno. Lo logró en la Estación Naval.
Es la anécdota más reseñable de una estancia discreta por ausencia de declaraciones. Tras recorrer la Antonio de Escaño, el jefe del Estado se subió a una embarcación del Arsenal Militar, con la que llegó a la villa de A Graña. Atracada la Blas de Lezo y con la Cristóbal Colón en aguas de la ría, aquí también conoció inmuebles y enseñanzas del día a día.
En los edificios Amanuense y Galatea habló con futuros militares, pero tampoco se marchó de allí sin ver su simulador de navegación. 267 alumnos este curso para un centro que encamina su rumbo a las especialidades de Maniobra y Navegación, Administración y Gestión y Hostelería y Restauración. Las cocinas no escaparon al monarca, objeto de fotografías a su paso.

En el patio que une aulas y estancias había aparecido como alegre detalle para la prensa su maestra del madrileño colegio Santa María de los Rosales. Cocina, pastelería y panadería en un centro de Formación Profesional al uso, señalan sus titulares. Cucharillas de nueva gastronomía, pulpo, salsas y olores al paso de la comitiva.
Otra imagen de familia para el recuerdo bajo la lluvia cada vez más persistente, mirando al objetivo y a la espera de las principales autoridades. Al filo de las dos de la tarde asoman Alberto Núñez Feijoo, presidente de la Xunta de Galicia; Valentín González Formoso, presidente de la Diputación de A Coruña; Santiago Villanueva, delegado del Gobierno en Galicia, o Jorge Suárez, alcalde de Ferrol.
En la jornada en que trascendió la intención de Ferrol en Común de elevar al pleno de este jueves una moción sobre la idoneidad de convocar un plebiscito en torno a la monarquía, el Concello arguyó que Suárez fue invitado al saludo real por el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada. Acudió, añadieron, «en representación do pobo de Ferrol como corresponde institucionalmente».