
RAÚL SALGADO | As Somozas | Domingo 11 diciembre 2016 | 18:20
Stili asistió a la recta final del Somozas-Lealtad junto a una de las porterías del Alcalde Manuel Candocia. El colegiado expulsó al entrenador local en el minuto 84, pero ya había advertido poco antes al de Cedeira. En su acta, argumenta que protestó por una decisión «a voz en grito y levantando sus brazos».
Tardó en llegar a sala de prensa, en donde estimó que «non se pode falar de finais», pero que este encuentro sí era al menos una «semifinal». Asume que se afrontó con «certa ansiedade» y que, como en el «circo», les «medran os ananos». No en vano, a la lesión de Pablo Antas esta semana se unió en el calentamiento previo al partido la baja de Cristian Pérez.
Del primero, ha remarcado que es el jugador «más potente que temos», pero la segunda era una ausencia no menos destacada. Con estos condicionantes, encararon el reto. «Falta un pouco de contundencia, ter a solidez que permita atacar mellor», indicó el preparador, que aludió a la labor de Arkaitz Ruiz o un Dani Pedrosa en clara evolución.
Para Stili, «no mediocampo temos déficits», aunque ha hablado de un «partido sólido» marcado por el daño infligido desde los «balóns diagonais». «Nese momento, hai que ter moito peso futbolístico», sostiene el técnico, que no descuida un factor: «Estamos sendo maltratados». Evita profundizar porque no ve manos negras, pero enumera hasta media docena de penaltis no señalados.

Ya que son «os últimos», ese proceder «de forma evidente» es determinante. Ve «demasiados erros» propios, pero también que los trencillas, en caso de duda, no han decantado la balanza a su favor en ninguna ocasión. «Nunca me pasou», confiesa. Y habla de un plantel con «xogadores a bo nivel», pero a «nivel defensivo falta un pouco». En la parcela ofensiva, no tanto.
A su entender, el «equipo necesita reactivarse» con una victoria o con un cambio de inquilino en la caseta, pero no se detecta peligro para el de Cedeira a corto plazo. Hay confianza en su trabajo. Insiste en que con «os que somos non progresamos, co que temos é moi difícil», y apunta a un «problema de capacidade».
No oculta Stili que «cando inicias tan xusto todo» se complica la temporada, pero advierte: «Con dous ou tres cambios nos podemos enganchar». Con un «temos que falar» se refiere al diálogo con la directiva para buscar refuerzos, un cambio de rumbo. Lo «ideal», doloroso a un tiempo, «sería que saíra alguén para entrar outro».

En el campo se decidirá todo; asegura que «as vitorias dan enerxía, senón cada vez é máis complicado». Y las buscan con apuntes adversos, como la ausencia de «talento» en parcelas decisivas. «É moi duro», pero solo resta «pelexar a tope por enganchar tres vitorias». El entrenador sostiene que «en mediocampo no tenemos talento para manejar un partido».
Agrega que el de este domingo fue un duelo «de idas, de vueltas, de desgastar», considerando que a los «centrales les cuesta apretar» y que se actúa «a base de instinto». «No estamos al nivel de la categoría en este momento; estamos muertos, pero podemos revivir», apostilla, para detallar: «No paramos de trabajar, pero no somos capaces de pensar».
A juicio del entrenador del Somozas, falta «organización, talento» o «tiempo». Remarca Stili que las cuestiones «económicas» influirán en posibles contrataciones, aclarando: «Necesitamos un jugador de energía». La finalidad, llegar a tener algún «partido reposado». El próximo domingo (12:00 horas) se despide el año en Valladolid, en Navidad se pensará con calma.