RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Viernes 9 mayo 2014 | 13:07
No piden el voto, pero también hay pegada de carteles por parte de los trabajadores del naval. En la antigua puerta del astillero ferrolano, simbólico lugar de Bazán en Esteiro, operarios del sector han iniciado este viernes su particular campaña. Durante las dos próximas semanas, mismo período en el que los partidos buscan el apoyo popular para los comicios del día 25, van a intensificar sus demandas de carga de trabajo.
La acción de este viernes ha supuesto el inicio de una «campaña» diseñada en «contraposición» a las «promesas» de grandes y pequeñas formaciones. Ignacio Naveiras, portavoz del comité de empresa de Navantia Ferrol, ha dicho que el colectivo al que representa también tiene un «compromiso coa cidadanía», por lo que insisten en que se apruebe cuanto antes la ejecución del BAM anunciado este pasado miércoles.
A su juicio, el PP incurre en un uso «partidista da problemática do naval», censurando que el nuevo contrato no haya sido comunicado a la parte social de forma oficial. Para Naveiras, la dirección de la compañía está «totalmente amortizada», por lo que traslada sus quejas al Gobierno de manera directa. Pedirán «cada venres» que el Consejo de Ministros autorice el buque de acción marítima.
Plazos
Los sindicatos solicitan «datas concretas» en torno a la ejecución del barco y aprovecharán su campaña para informar a la población sobre lo que «están a facer quen gobernan»; por ejemplo, poner «cartos a disposición do capital». Por todo ello, sugieren que «non están a pensar nas persoas», sin descuidar que en los talleres de Navantia se pide el dique flotante y carga militar y civil para sus gradas.
Naveiras, de hecho, abogó por «saturar as instalacións de Fene». Preguntado por la posible construcción de un gasero en la bahía de Cádiz, habló de «outro anuncio electoral» carente de «prazo fixo». En su opinión, el presidente de la SEPI, Ramón Aguirre, ningunea a la dirección de Navantia, ya que afirma que esta es la que tiene que decidir el astillero que lo ejecute, «pero aconsella» una planta en concreto.
Mostró su «ledicia» ante el encargo, aseverando que «é boa a saturación alí onde se dea». Criticó que Aguirre se «adiante» al comunicar novedades de tal calado, insinuando que invade las «competencias» del máximo responsable del grupo naval público.
Navantia
Abundó en este aspecto al sostener que José Manuel Revuelta, presidente de Navantia, «non pinta absolutamente nada», ni siquiera «na estratexia das propias construcións que se anuncian». Sugirió, en esta línea, que la cúpula de la firma «sexa relevada de inmediato».
Ante el anuncio de que Navantia podría diseñar componentes eólicos para Iberdrola, Ignacio Naveiras declaró que ese contrato «significaría máis que o flotel» en materia de carga de trabajo, pero también supondría la apertura de un «nicho de mercado novidoso» del que se podría beneficiar Navantia Fene.
Apostó por «pelexar» para que el astillero de Perlío «teña un papel significado» en ese ámbito, demandando también que la compañía invierta en las dependencias para su adaptación a tales exigencias. Los trabajadores del naval estarán presentes en la agenda electoral, aunque las medidas de presión serán concretadas en los próximos días.
