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Berto Romero: «Empecé en un grupo de música, pero me di cuenta que prefería presentar las canciones que cantarlas»

SANDRA REGO | Domingo 13 octubre 2013 | 11:44

Todo el mundo conoce a Berto Romero. Bueno, al menos toda España debería conocerlo. Desde que allá por el año 2007 apareciera en el late show de Buenafuente, este humorista se ha ganado al público con sus zasca y sus canciones desvariadas. Ahora, tras quince años presentando por teatros de todo el país su monólogo «La apoteosis necia», Berto nos presenta un nuevo número junto a su inseparable compañero El Lagarto a la guitarra. Esta noche, 13 de septiembre, a partir de las 20:00 horas, Berto presenta en el teatro Jofre «Sigue con nosotros», una hora y media de espectáculo en la que no faltarán temas cotidianos de los que reírse y canciones sorprendentes que harán que continúe el nivel de humor que dejó Goyo Jiménez el pasado mes.

Ferrol360 no perdió la oportunidad de hablar con él y descubrir un poco más en profundidad a este entrañable catalán gafapasta que tantas noches nos ha hecho reír. Que, además, admite que tiene una conexión especial con el público gallego. Por algo será.

FERROL360 – ¿Por qué el nombre de «Sigue con nosotros» como título de este número?

Berto Romero – Porque no hablo de un tema concreto. Me hacía mucha gracia en Operación Triunfo cuando les decían «Sigues con nosotros» y les hacía mucha ilusión. Yo pensaba que a la semana que viene les iban a echar y no entiendo porqué se alegraban tanto. Es un poco la definición de este oficio de artista; el examen está en cada uno. En cada bolo es el público el que te dice «sigues con nosotros». Por otra parte, también da a entender que cuando uno sale en la televisión y está un tiempo sin salir, la gente piensa que estás en la indigencia. «Sigue con nosotros» es la forma de decir que sigo en activo. Son muchas cosas en una misma frase.

360 – Con la anterior gira has estado más de diez años. ¿Esta vez vas a estar hasta los 50 hablando de tus vivencias personales?

BR – Bueno en la «Apoteosis necia» también hablaba de mí y de cosas que me han pasado. Son medio verdad y medio mentira. Parto de la verdad y luego me voy hacia la mentira que es lo que de verdad mola de los cómicos. Nadie quiere que le hables de tu vida real. Con «Apoteosis necia» llevaba quince años. Estaba hablando de cosas que no me correspondían porque ya era mucho mayor, otra persona. «Sigue con nosotros» es la actualización en poner al día el público con la persona. Ahora explico lo que me está pasando, tengo hijos… Otros rollos.

360 – ¿No ha tenido nada que ver con la crisis de los 40?

BR – Pues no lo sé, aún tengo 38. Técnicamente aún no he llegado a esa crisis pero a mí me da la sensación de que no va a ser mucho peor de lo que es ahora. Yo en crisis he estado desde los veinte (bromea) por lo que no creo que vaya a tener una crisis muy grande a los 40.

360 – Te quedas en Galicia durante una semana para hacer varias representaciones y ya has repetido por estas tierras, ¿son fieles los seguidores gallegos?

BR – Justo lo estaba hablando ahora y con el corazón en la mano; no es una cosa que diga de todos los sitios a los que voy y es que tengo una relación con Galicia muy especial. No sé porqué pero conecto muy bien con el público gallego y viceversa. Me siento como en una segunda casa. Cuando vengo –y he venido mucho, por suerte- siempre vengo al mismo hotel, a los mismos sitios y como con amigos. Tengo la sensación de que tengo algo de gallego. Creo, honestamente, que es el mejor público de España. He pisado muchos teatros y me he dado cuenta de que son un cincuenta por ciento respetuosos y otro cincuenta por ciento expresivo. De otros sitios no lo puedo decir, pero cuando existe una relación de feeling con un sitio es bueno admitirlo.

360 – ¿Entiendes la retranca gallega?

BR – Sí, es una forma de ironía que yo hago muy mía. Trabajo con un humor irónico, no muy sarcástico ni explosivo y tiene que ver con el humor gallego.

360 – Todos los temas están hablados, ¿en qué te inspiras para hablar de temas diferentes?

BR – Los temas son siempre los mismos. Hablamos del amor, de la muerte y de asuntos de toda la vida. Lo que te diferencia es el cómo; si tu manera de abordar los temas es diferente a los demás. Lo único que hago es hablar de lo que sé. Hay que hablar de lo que se conoce porque así no te podrán decir que te has equivocado. Podría hablar de gángsters o de astronautas pero no conozco sobre eso. Yo hablo sobre mi vida: ser padre, la comedia o tener una cierta edad ya. El método es imaginar algo que me haga gracia a mí y después que le haga gracia a la gente.

360 – ¿Te inspiras en algún humorista desde tus inicios hasta ahora?

BR – Existe una influencia de cuándo te estás formando en la primera juventud que es lo que te va a marcar para siempre. Después está lo que sigues consumiendo a partir de ese momento. En mi etapa de adolescencia me marcaron Faemino y Cansado y también otros como Woody Allen y Los Simpson, aunque suene raro. A partir de ahí, me gusta consumir de todo. Disfruto viendo a mis compañeros como a Leo Harlem o Goyo Jiménez y también a otros humoristas ingleses y americanos. Se trata de que todo lo que has consumido lo vomites de forma que parezca personal.

Berto Romero llenará esta noche el teatro Jofre (Foto: etiqueta negra)
Berto Romero llenará esta noche el teatro Jofre (Foto: etiqueta negra)

360 – Gran parte de la hora y media de tu número es cantando junto a tu compañero El lagarto. ¿Te sientes cómodo en ese aspecto?

BR – Eso de cantar lo he cultivado desde el principio porque yo empecé en un grupo de música como cantante. Luego me di cuenta de que me gustaba más presentar las canciones que cantarlas. Es una herramienta más que puedes usar para hacer reír. Uno debería hacer reír cantando, bailando e incluso quedándose callado. Cualquier herramienta que tengas para hacer comedia es útil.

360 – Desde la red social Twitter aparecen críticas a las que contestas de buenas maneras pero, ¿Te las tomas tan bien o duelen en el fondo?

BR – Las críticas a veces pueden ser útiles pero otras pueden ser tan inútiles como las alabanzas. Me gusta estar pendiente de todo y ver quién me halaga y quién me critica, pero en su justa medida. Al fin y al cabo, soy un ser humano y si me paso el día leyendo críticas, acabo hundido. De la misma forma que si solo lees alabanzas vas a creer que eres más bueno de lo que en realidad eres. Uno ya es suficientemente profesional como para saber cuál es su trabajo y tener cierto criterio para darse cuenta de lo que hace.

360 –En tu número mencionas al ministro Wert, ¿crees que ha caído el número de personas que acuden al teatro desde que han impuesto la cultura como artículo de lujo?

BR – No es lo que crea yo, es la realidad. Ha bajado un cuarenta por ciento, que es un número muy gordo. La verdad es que las instituciones de este país están luchando por cargarse el sector. Creo que lo están consiguiendo porque cada vez es más difícil vivir del teatro. Hacen creer que es un artículo de lujo, cuando en realidad, es una necesidad básica para la cultura de la gente. Wert es un personaje nefasto, es un tipo que, además, está decidiendo cómo se educa a nuestros hijos.

360 –En el Gobierno también existe el humor al parecer. ¿Es humor inteligente, una tragicomedia o un circo?

BR – No creo que haya ningún tipo de humor en el Gobierno, sino que es el peor humor involuntario cuando haces reír a la gente sin querer, pensando que estás haciendo algo bien. No hay intrusismo profesional. Ellos no son cómicos, son burócratas que no están haciendo su trabajo bien. Deberían ser sacados de su sitio para poner a personas que no estén dominadas por los criterios empresariales de las grandes compañías. Es lo que todos esperamos.

360 – Tienes pensado volver a la televisión?

BR – Cuando me preguntan eso, siempre respondo lo mismo y es que no importa mucho lo que yo tenga pensado. La televisión lo que necesita es invertir en algo porque el panorama televisivo está jodido. Pero tengo varios proyectos en marcha y uno está en camino; unas pequeñas cápsulas de dos minutos hablando de cine. Y parece ser que se está planteando otro trabajo con Buenafuente que pinta bien. A lo mejor, con suerte, pronto estaré -otra vez- en la televisión.

El pasado miércoles, las entradas vendidas para «Sigue con nosotros» alcanzaban las 400. Las últimas entradas todavía se pueden comprar desde 15 euros en la página web de Servinova o en la taquilla del teatro previamente al comienzo del show.