El Concello de Pontedeume ha cerrado la adquisición de la conocida popularmente como Casa de Fina Prado, una operación que el gobierno local califica de histórica y que permitirá ampliar la Casa Consistorial, centralizar los servicios municipales e incorporar al patrimonio público uno de los inmuebles más emblemáticos de la villa.
El acuerdo pone fin a varios meses de negociaciones y de trabajo impulsados por el alcalde y el equipo de gobierno con el objetivo de abordar una transformación de largo recorrido en la organización administrativa del municipio. Una vez formalizada la compraventa ante notario, el edificio pasará a ser de titularidad municipal.
El alcalde de Pontedeume, Bernardo Fernández, destacó la relevancia de la operación al asegurar que «Hoxe é un día moi importante para a nosa vila. Despois de moitos meses de negociación e dun traballo intenso, podemos anunciar que o Concello ten pechado o acordo para adquirir a Casa de Fina Prado, unha operación que vai marcar un antes e un despois tanto na organización dos servizos municipais como no patrimonio público de Pontedeume».
Una administración más eficiente y cercana
La incorporación del inmueble permitirá concentrar en un mismo espacio servicios que actualmente se encuentran repartidos en diferentes edificios municipales, una reorganización que el Concello considera clave para mejorar la atención a la ciudadanía y facilitar el trabajo interno entre departamentos.
Desde el gobierno local subrayan que esta reorganización reducirá los desplazamientos que actualmente deben realizar los vecinos para completar distintos trámites administrativos y contribuirá a crear una administración más moderna y accesible.
En este sentido, el regidor señaló que «Esta adquisición vai moito máis alá da compra dun inmoble. Significa construír unha administración máis moderna e funcional, capaz de ofrecer unha mellor atención á cidadanía e de dar resposta ás necesidades que terá Pontedeume durante as próximas décadas».
Más espacio para las asociaciones y la actividad social
La centralización de los servicios municipales también tendrá efectos sobre otros edificios de titularidad municipal. El traslado de las dependencias que hoy ocupan esos inmuebles permitirá destinar esos espacios a asociaciones, actividades municipales y proyectos de carácter social, cultural y comunitario.
El ejecutivo local considera que esta reorganización permitirá optimizar el uso del patrimonio municipal, reforzando la Casa Consistorial como centro administrativo y, al mismo tiempo, ofreciendo nuevas oportunidades a los colectivos que desarrollan su actividad en el municipio.
«Queremos que cada edificio municipal teña a máxima utilidade pública e social. Esta actuación vainos permitir mellorar os servizos que prestamos desde o Concello e, ao mesmo tempo, poñer novos espazos á disposición das entidades e da vida colectiva da vila», explicó Bernardo Fernández.
Un edificio emblemático que pasa a ser patrimonio de todos los eumeses
La compra de la Casa de Fina Prado responde también a una demanda planteada durante años por numerosos vecinos, que defendían la necesidad de preservar este inmueble e incorporarlo al patrimonio público de Pontedeume.
Con la firma definitiva de la compraventa, el edificio pasará a formar parte del patrimonio común de la localidad, consolidando una operación que el gobierno municipal considera estratégica para el futuro del municipio.
El alcalde concluyó recordando el respaldo ciudadano que ha acompañado este proyecto: «Foron moitas as persoas que nos animaron ao longo destes anos a facer posible que esta casa pasase a ser de todos os veciños e veciñas. Hoxe podemos anunciar que ese obxectivo está a piques de converterse en realidade».
