El Racing de Ferrol estrenó por fin A Malata esta temporada y lo hizo de la mejor manera posible, sumando su primera victoria del curso ante el Real Unión de Irún (3-2). Tres puntos necesarios después del empate en Getxo y la derrota en Almendralejo, y una buena forma de reencontrarse con una afición que respondió con una muy buena entrada en el primer partido en casa.
Además, no era un estreno cualquiera. A Malata recibía de nuevo al Racing en plena obra para el cambio de la cubierta del estadio, con una imagen diferente a la habitual y las molestias lógicas que conlleva una actuación de esta importancia. Pese a ello, había ganas de fútbol en Ferrol y se notó desde antes de empezar.
Javi Vázquez volvió a confiar en Lucas Díaz en la portería; Migue Leal, Eric Monjonell, Ger Nóvoa y Álvaro Ramón en defensa; Fabio y Bernal en el centro del campo; Endika Buján y Dani Ojeda en las bandas, con Roberto Arroyo y Raúl Alcaina formando esta vez juntos en ataque. Una apuesta algo más ofensiva para buscar la primera victoria de la temporada.
La primera parte, sin embargo, no terminó de arrancar. El Racing tenía la intención de llevar la iniciativa ante su gente, pero le costaba encontrar espacios y dar velocidad al juego. El Real Unión se mostraba cómodo, bien colocado y sin conceder demasiado.
Los verdes buscaban a Arroyo y Alcaina arriba, mientras Ojeda y Endika intentaban dar amplitud, pero faltaba ese último pase que permitiese convertir el dominio en ocasiones claras. El partido avanzaba bastante igualado, con mucho juego en el centro del campo y pocas situaciones realmente peligrosas en las áreas.
El descanso llegó con 0-0 y con la sensación de que el Racing necesitaba algo más. No estaba haciendo un mal partido, pero sí le faltaba una marcha para superar a un Real Unión que había conseguido mantener el encuentro donde más le convenía.
Y esa marcha apareció después del descanso.
A los diez minutos de la reanudación llegó el primer gol de la tarde. Raúl Alcaina hizo el 1-0 en el minuto 55 y A Malata pudo celebrar por primera vez esta temporada. Un gol importante no solo por abrir el marcador, sino porque pareció liberar a un equipo que a partir de entonces jugó con mayor confianza.
Con ventaja, el Racing empezó a encontrarse más cómodo. El Real Unión tuvo que adelantar líneas y aparecieron espacios que durante la primera parte prácticamente no habían existido.
En el minuto 69 llegó el segundo. Roberto Arroyo volvió a encontrarse con el gol para colocar el 2-0, su segundo tanto de la temporada después del conseguido en Getxo. El partido parecía ya bastante encarrilado y, sobre todo, el Racing transmitía una sensación de mayor tranquilidad.
Javi Vázquez fue utilizando el banquillo para refrescar al equipo y administrar la ventaja. Después de dos jornadas en las que había costado generar ocasiones y goles, ver al Racing con dos tantos de ventaja permitía afrontar el tramo final con bastante optimismo.
Y todavía quedaba el tercero.
En el minuto 86, Migue Leal puso el 3-0 y todo parecía definitivamente resuelto. Tres goles, tres puntos y la primera victoria de la temporada prácticamente en el bolsillo. A Malata podía disfrutar de un estreno que estaba saliendo redondo.
Pero el fútbol tiene esa costumbre de complicar lo que parece sencillo.
El Real Unión consiguió el 3-1 por medio de Álvaro Mateo en el minuto 89 y poco después Galarza hizo el 3-2. Un final mucho más apretado de lo que cualquiera habría imaginado cuando Migue Leal marcó el tercero y que obligó al Racing y a la grada a sufrir hasta el último momento.
Seguramente sea uno de los aspectos que habrá que corregir. Con un 3-0 en el minuto 86, el partido debería terminar de una manera bastante más tranquila. Pero estamos todavía en la tercera jornada, con un equipo muy renovado, y seguimos en ese momento de la temporada en el que parece más razonable observar cómo evoluciona el Racing que sacar conclusiones demasiado grandes.
Y hoy hay bastantes cosas positivas con las que quedarse.
El equipo consiguió su primera victoria, marcó tres goles después de haber hecho solamente uno en las dos primeras jornadas y sus dos delanteros, Alcaina y Arroyo, vieron portería. También apareció Migue Leal para hacer el tercero y, durante buena parte de la segunda mitad, vimos probablemente los mejores minutos del Racing en lo que llevamos de temporada.
Después de un punto conseguido en las dos primeras salidas, volver a casa y sumar tres era importante. Hacerlo delante de una muy buena entrada y en el estreno de esta A Malata en plena transformación lo hace todavía un poco más especial.
Queda muchísimo por delante. Habrá partidos mejores y peores y este Racing todavía tiene que crecer bastante. El final de hoy sirve además como recordatorio de que en Primera Federación no puedes desconectar ni siquiera con tres goles de ventaja.
Pero eso ya habrá tiempo de trabajarlo.
Hoy tocaba volver a A Malata. Y tocaba ganar. Se hicieron las dos cosas.
Próximo partido, otra vez en La Malata, el sábado 19, 16:30h frente al Barakaldo.
Aupa Racing!
